*Narra Beca*
En cuanto llegamos al centro comercial me sentía un poco más libre. Todos estos días atrás hemos estado de casa al estudio de nuestros padres y me acababa agobiando. La verdad que no tenia planeado comprar nada, pero conociendo a mis tías acabarían obligandome a comprar algún vestido de esos empalagosos. Vestidos que no van nada conmigo, por cierto.
Carlos: Si vienes conmigo estarás a salvo de los vestidos de princesas -me susurro-
Beca: Vale, pero quiero algo a cambio.
Carlos: Dios, esta bien. Vamos.
Empezamos a andar hacia el lado contrario de los demás disimuladamente, pero no sirvió de nada.
Álvaro: ¿Donde vais?
Carlos: Esto... he visto algo en la tienda de allí...
Beca: Nos escapamos de los vestidos. Si quieres salir vivo no digas nada y siguenos.
Álvaro: Eso esta hecho.
Esta vez nos dimos prisa y nos metimos en la primera tienda que vimos para despistar a los demás. Ahora me siento un poco mal por los chicos, pero sobreviviran sin problemas.
Álvaro: Bien, ¿cual es vuestro plan?
Carlos: Vamos al estudio de tatuajes.
Álvaro: ¿No estas un poco viejo para seguir haciéndote tatuajes? -reí-
Carlos: No estoy viejo. De todas formas no es para mi.
Álvaro: ¿Para ti? -me miro-
Beca: ¿Tu qué crees?
Álvaro: No me extraña, la verdad. Mucho estabas tardando.
Beca: Ya, ¿nos podemos ir ya?
Carlos: Si, antes de que tu madre nos encuentre.
Salimos de la tienda en la que habíamos entrado para despistarlos y fuimos a la de tatuajes. Aunque parezca mentira este seria mi primer tatuaje. Lo digo porque después de todos los pircings que tengo es un poco difícil creer que es el primero. En cuanto entramos tenia bastante claro lo que me quería hacer.El problema iba a ser mi padre. Probablemente empezaría a decir que no me dejaba que me lo hiciera en ese sitio por estupideces de él. Y así fue, cuando le dije al chico lo que quería y donde a mi padre se le cambio la cara.
Carlos: Beca, ni de coña. ¿Quieres que tu madre me mate?
Beca: Te acabara matando de todos modos, pero tranquilo, diré que todo ha sido cosa mía y puede que no sea tan doloroso -Álvaro rió-
Carlos: Haz lo que quieras, diga lo que diga lo vas a hacer.
Beca: Exacto -sonreí-
Entramos en la sala donde el chico hacia los tatuajes. Menos mal que esta mañana me puse shorts, si no tendría que enseñar las bragas delante de todos. Seria gracioso ver la cara de mi padre en ese momento.
Tatuador: ¿Es el primero que te haces?
Beca: Si -sonreí-
Tatuador: Esperemos que no acabes gritando -bromeo-
Mi padre estaba demasiado serio por lo que acababa de decir el chico, pero sinceramente me daba igual. Cuando el chico empezó a hacer el tatuaje apenas note nada. Todo el mundo diciendo que duele mucho, que ellos acabaron llorando y un montón de tonterías más.
Tatuador: ¿Te duele?
Beca: No, si apenas noto nada.
Tatuador: Bien, si empieza a doler avisa.
Beca: Vale.
Álvaro: Esta aunque se este muriendo de dolor no creo que te avise -reímos-
Beca: Eso es verdad.
Y si, era cierto. Cuando iba por la mitad del tatuaje empezó a dolerme demasiado. No se si por el tiempo que llevaba ya dandome los pinchacitos o porque la parte en la que estaba ahora era más sensible. Como había dicho mi tío no pensaba decir nada. Disimuladamente busque la mano de mi padre y la apreté. En cuanto él lo noto me sonrió y me agarro la mano con fuerza. Era demasiado orgullosa para admitir que me estaba doliendo. Ahora lo único que quería era que acabara de una vez..
Tatuador: Pues esto ya esta, espera que te lo limpie un poco -asentí-
Carlos: ¿Estas bien? -susurro-
Beca: Si, tranquilo.
Carlos: Ahora tendré que venir con tu hermana para que ella se haga uno. Ya podías haber pedido otra cosita eh.
Beca: Pero reconoce que en realidad te gusta como ha quedado -sonrió-
Tatuador: Ya puedes mirarte en el espejo.
Me falto tiempo en cuanto me lo dijo. Cuando me levante y lo vi apenas sabia que decir. Sin duda había valido la pena el dolor.
En cuanto todo estuvo listo salimos de allí y fuimos en busca de los demás, tampoco es que estuvieran muy lejos. En cuanto los vimos a lo lejos empecé a ponerme nerviosa. Sabia que a mi madre le daba un poco igual que me hiciera un tatuaje, pero que lo hiciera sin ni siquiera decírselo la iba a cabrear y mucho. Vi como Pol se giro hacia nosotros y se quedo mirándome, bueno en realidad miraba mi pierna recién marcada de por vida. Hey, se me da bien esto de ponerme dramática. Empezó a caminar hacia nosotros y por la manera en que lo hacia sabia perfectamente que estaba algo molesto. ¿Por qué? Pues si os soy sincera no lo se. Y viniendo de él ya me da igual después de todo lo que ha pasado.
Carlos: Os dejaremos solos -dijo antes de que Pol llegara-
Álvaro: Si, si te sirve de algo intenta que no empieza a dar gritos.
Beca: Tranquilo, no lo hará.
Ellos dos se fueron. Justo cuando pasaron por el lado de Pol mi padre le dijo algo a la misma vez que le daba unas palmaditas en el hombro. Definitivamente tengo un padre demasiado protector. Aunque conmigo supongo que es normal. No es que sea una hija ejemplar.
Pol: Hola.
Beca: Hola -dije mirando al suelo-
Pol: Bonito tatuaje.
Beca: Gracias.
Pol: ¿Por qué no me miras? No muerdo.
Beca: Ya lo se -lo mire-
Pol: No estoy enfadado si es lo que piensas. La verdad es que me hacia una pequeña idea de donde podríais estar. ¿Ha dolido mucho?
Beca: Puede que un poco.
Pol: Un poco ¿eh?
Beca: Si, ya sabes.
Pol: Tu madre se pondrá histérica -rió-
Beca: Si, lo se.
Pol: ¿Te apetece... te apetece que vallamos a por algo de beber?
Beca: Claro -sonreí-
Empezamos a andar hacia el lado contrario de los demás. En realidad tenia algo de miedo por lo que pudiera decirme. Esta claro que si a hecho esto es porque quiere hablar conmigo de algo importante.
Beca: ¿Y bien?
Pol: ¿Qué?
Beca: Pues que es eso de lo que quieres hablar.
Pol: Oh... bueno, después de lo que paso el otro he estado pensando en algo.
Beca: ¿A qué te refieres con el otro día?
Pol: Pues, a lo que paso en el aeropuerto cuando fuimos a buscarte.
Beca: Ah, el beso.
Pol: Si, el beso.
Beca: ¿Qué pasa? ¿No te gusto?
Pol: ¿Qué? Claro que si, por eso quería estar a solas contigo. Para poder decirte lo que tengo que decirte sin los cotillas que tenemos como familia delante.
Beca: Claro.
Entramos en una cafetería y nos sentamos. Ninguno de los dos sabíamos que decir ni como actuar. Era raro para nosotros estar en esta situación. Al menos para mi lo era.
Pol: Rebeca, yo lo que quería decirte es que...
Beca: Primero, no me llames Rebeca por favor -lo interrumpí- Y segundo, si lo que vas a decirme es que todo fue un error y que no tiene que volver a pasar ahorratelo ¿quieres? Bastante humillada me siento ya con todo lo que ha pasado en estos días.
Pol: Beca yo no...
X: Buenos días, soy Liam, vuestro camarero. ¿Qué van a pedir? -sonrió-
Pol: Eh... una coca cola y un batido de plátano y peanut butter -me miro y yo sonreí-
Liam: ¿Algo más?
Pol: No gracias.
Liam: Bien, enseguida les traigo el pedido -se fue-
Beca: ¿Como sabias que iba a pedir eso?
Pol: Tu madre siempre dice que es el único batido que te gusta -sonrió-
Beca: Bueno, ¿qué ibas a decirme?
Pol: Si, claro -suspiro- Esto... yo no pensaba decirte que lo del beso fue un error ni mucho menos. Si lo hice fue porque de verdad quería besarte. Beca, creo que somos lo suficientemente grandecitos para saber dejar toda la mierda de lado. ¿Nos hemos besado más de una vez y no sabemos demostrar nuestros sentimientos? Perdona que lo diga así, pero es una mierda eh -reí- ¿De qué te ríes?
Beca: Nada, solo que tienes razón. Bueno, en realidad todos la tienen. Me gustas, y no de hace dos días. Yo no soy de esas y lo sabes mejor que nadie. Vamos, nos hemos criado juntos.
Pol: Eso es lo que digo yo. Tampoco debería de ser tan complicado después de todo.
Beca: Pues no... ¿Y bien?
Pol: ¿En serio hace falta que te lo diga?
Beca: Bueno, si no quieres...
Pol: No, no... A ver, solo me va a costar un poco. Es la primera vez que lo hago ¿sabes?
Beca: ¿Qué haces que?
Pol: Declararme a una chica.
En cuanto dijo eso se quedo mirándome con los ojos como platos.
Beca: Ya lo has hecho y no he salido corriendo -sonreí-
Pol: ¿No estas molesta?
Beca: ¿Por qué debería estarlo? El chico por el que llevo luchando varios años para que la zorrita de mi prima no me lo quite se me acaba de declarar -reímos-
Pol: Eres demasiado.
Beca: Lo se, pero tu también lo eres -sonreí-
Por fin lo había dicho. Tampoco era tan complicado digo yo. Supongo que esto significa que estamos juntos y que como todos querían esto quedara en familia. Aunque dicho así suena un poco raro.
viernes, 29 de mayo de 2015
lunes, 30 de marzo de 2015
Capitulo 10 {ST}
*Narra Noa*
Estaba dormida y podía notar como Jaime no dejaba de darme besos en el cuello y el hombro. Me estaba poniendo nerviosa. Yo quiero seguir durmiendo, pero claro, él me tiene que despertar. Así lo único que va a conseguir es que me lleve todo el día de mala hostia.
Noa: Para -me revolvi en la cama-
Jaime: Vamos, despierta ya. Los demás están abajo preparando el desayuna.
Noa: Me importa una mierda lo que estén haciendo los demás. Yo quiero dormir.
Jaime: No te enfades Noa. Venga, son casi las once y tenemos cosas que hacer.
Noa: ¡Pues ve tu y dejame que duerma joder!
Jaime: Vale, tampoco hace falta ponerse así de estúpida.
Se levanto y salio de la habitación dando un portazo. Cojonudo, lo que faltaba. Ahora va y se mosquea conmigo. Pues que no hubiera sido tan pesado. Acabo levantandome para ir al baño. Me recojo el pelo y me lavo la cara para luego bajar a la cocina. Cuando llego están todos sentados mientras desayunan. Me acerco a Jaime y pongo mi mano sobre su hombro. Cuando noto lo que hice automaticamente quito mi mano de donde la había puesto. Pol me miro para luego mirarlo a él.
Noa: Buenos días chicos -me senté-
Gigi: ¿Quieres tortitas?
Noa: No, no tengo ganas de comer.
Beca: Pues tu te las pierdes.
Ian: ¿Que vamos a hacer hoy?
Gigi: Yo quiero salir a ver cosas. En todo el tiempo que llevamos aquí aun no hemos ido al Big Ben.
Pol: Dudo que nos dejen. A no ser que esta noche hayan triunfado todos y estén de buenas claro.
Ian: Tío, ¿era necesario decir eso? Que imagen más turbia por dios.
Beca: Jaime, ¿estas bien?
Jaime: Yo, del carajo. ¿No me ves?
Gigi: Relajate eh. Que si te has levantados con los cables cruzados no es nuestra culpa.
Jaime: Igual es vuestra amiga la que se ha levantado con lo cables cruzados.
Pol: Jaime, para ya ¿quieres?
Jaime: Pues no, no quiero.
Noa: ¿Sabes que? Eres imbécil chaval. Solo te he dicho que quería seguir durmiendo.
Jaime: Igual no es lo que has dicho, si no como lo has dicho.
Noa: Igual es que si te lo decía de buenas no te enterabas.
Jaime: Pues igual deberías buscarte a un novio que haga todo lo que tu le dices.
Noa: Pues igual tienes razón y es lo mejor inútil.
Me levante y subí a mi habitación para cambiarme de ropa e ir a buscar a mi madre. Paso de quedarme aquí con el idiota de Jaime. Cuando termine de vestirme baje dispuesta a irme. Cuando iba a abrir la puerta escuche a Jaime detrás de mi. ¿Qué quiere ahora?
Jaime: ¿Donde vas?
Noa: No te importa.
Jaime: Si me importa, eres mi novia.
Noa: Oh, ahora si soy tu novia, pero antes cuando has empezado a montar el numerito me has dicho que me busque otro novio. Mira, aclarate porque no estoy para aguantar las gilipolleces de nadie.
Jaime: Lo siento -agacho la cabeza-
Noa: ¿Lo sientes por hacerme perder el tiempo o por todo lo que has dicho antes?
Jaime: Por todo.
Noa: Perfecto.
Jaime: ¿No vas a decir nada?
Noa: ¿Qué quieres que diga Jaime?
Jaime: Pues no se, que me perdonas o que también lo sientes o cualquier cosa, pero no te quedes ahí mirándome.
Noa: Lo siento por haberte gritado antes, pero ahora me tengo que ir.
Jaime: Noa espera.
Noa: ¿Qué quieres? -rodé los ojos-
Jaime: ¿Me perdonas? Dime que si por favor -me cogió la mano-
Noa: Si joder, ahora sueltame. Tengo que irme.
Salí de casa lo más rápido posible. Puede que lo haya perdonado y todo el rollo ese, pero sigo mosqueada con él. Todo lo que me ha dicho me lo podía haber dicho cuando los demás no estuvieran delante. Ahora he quedado como una imbécil delante de todos.
Bea: Hey Noa ¿donde vas?
Noa: Hola, ¿esta mi madre?
Bea: Si, esta en la cocina. ¿Pasa algo?
Noa: No tranquila -sonreí-
Entre en la casa y fui a la cocina en busca de mi madre. En cuanto la vi me abrace a ella. Lo necesitaba aunque todo lo de antes haya sido una tontería.
Ángela: Hey, ¿qué pasa?
Noa: Nada.
Ángela: Noa, soy tu madre. Se que te pasa algo.
Noa: Jaime y yo hemos peleado por una tontería.
Ángela: Ven, vamos a sentarnos y me cuentas.
Noa: No hace falta mamá.
Ángela: Sientate -le hice caso- A ver, cuentame que ha pasado.
Noa: Pues, estaba aun dormida y él ido a despertarme, pero yo quería seguir durmiendo. Ya sabes como me pongo cuando intentas despertarme -asintió- Pues le he contestado un poco mal sin querer hacerlo. Él se ha enfadado y me ha dicho que igual debería buscarme un novio que haga todo lo que yo quiera. Eso me ha sentado fatal. Se que no tenia que haberle contestado así, pero creo que se ha pasado.
Ángela: ¿Se ha disculpado?
Noa: Si, y lo he perdona. Yo también me he disculpado con él, pero ya sabes como soy. Si no te lo cuento reviento.
Ángela: Lo se, ¿estas mejor?
Noa: Si, en verdad es una tontería.
Ángela: Para mi a lo mejor si, pero con tu edad también me pasaban cosas de ese estilo. Todo se nos hace un mundo sin serlo.
Noa: Puede que tengas razón.
Ángela: ¿Vienes a despertar a tu padre? Hoy esta en modo vago.
Noa: Claro.
Subimos las escaleras y entramos en la habitación de mis padres. Mi padre estaba aun durmiendo y lo hacia como un niño chico. Lo mire un momento y me asegure de que estuviera vestido antes de hacer lo que tenia planeado. Mire a mi madre y ella asintió. Entonces me acerque a él y me tire en plancha sobre él. En cuanto lo hice se despertó.
Blas: Noa, ¿qué pasa? ¿Estais bien todos? -reí-
Noa: Si, solo quería despertarte -sonreí-
Blas: Oh, ¿qué hora es?
Ángela: Las doce.
Blas: ¿En serio? Valla si he dormido -me abrazo y beso mi frente- ¿Qué te parece si nos vamos hoy los tres juntos? Aun no has visto nada de Londres -me pregunto-
Noa: Me parece perfecto, pero ahora mismo estoy bien así eh -reímos-
Blas: Igual si tu madre se une podríamos estar un rato más.
Ángela: No, venga que es tarde.
Mi padre y yo nos miramos. Al momento supimos lo que había que hacer. Me levante de la cama y me acerque a ella. La abrace y mientras lo hacia fui caminando hasta la cama sin que ella se diera cuenta. Cuando estuve suficientemente cerca mi padre tiro de ella dejándola tumbada en la cama. Mi padre me hizo un hueco y me puse a su lado.
Ángela: Sois unos liantes.
Blas: Si, pero en el fondo te gusta eh.
Ángela: Pues si la verdad -reímos-
Vimos como la puerta se abría y David asomaba su cabecilla.
David: Chicos, vamos al centro comercial. ¿Os venís?
Mi padre me miro y eso le basto para contestarle a David.
Blas: No, ya tenemos planes. Que os lo paséis bien.
David: Si, nos vamos de compras que divertido -dijo con sarcasmo- Hasta luego.
Ángela: ¿Por qué le has dicho que no? Yo quería ir de compras.
Blas: Porque hoy va a ser un día en familia. Los tres solos. Mañana iremos de compras si quieres.
Ángela: Esta bien, pero levantad ya el culo o me voy con ellos.
Nos levantamos de la cama y dejamos que mi padre se vistiera. Bajamos al salón para esperarlo. En cuanto estuvo listo salimos de casa. Hoy seriamos unos turistas en toda regla.
*Narra Jaime*
La he cagado. Se que lo he hecho, pero me saca de quicio que Noa me hable así. Ahora ella se ha ido y yo he quedado como un autentico gilipollas, porque es lo que soy. Note como alguien se sentaba a mi lado y me gire para verlo. Era Pol.
Jaime: La he cagado ¿verdad?
Pol: Hombre, un poco si. Aunque estoy seguro que se le pasara. Ya sabes como es.
Jaime: Ya...
Pol: Ha sido vuestra primera pelea ¿verdad?
Jaime: Si, ¿como lo sabes?
Pol: Por lo rápido que has ido a disculparte. Cuando lleves un largo historial de broncas como esta te dará un poco igual.
Jaime: ¿Y como lo sabes? Lo más cerca de una novia que has tenido ha sido Alexia.
Pol: No lo digo por experiencia. Mi padre y yo a veces hablamos de este tipo de cosas y me cuenta que él y mi madre tuvieron una época difícil.
Jaime: Creo que me tenia que haber quedado callado.
Pol: No te preocupes.
Llamaron al timbre y Pol fue a abrir. Era su madre.
María: ¿Y las chicas?
Pol: Noa creo que esta en vuestra casa. Las otras dos estarán haciendo de las suyas.
María: Bien, habíamos pensado de ir al centro comercial para pasar el día.
Gigi: ¿¡Centro comercial!? -dijo bajando las escaleras corriendo-
María: Tranquila que te vas a matar.
Gigi: Llevame a ese centro comercial aunque no compre nada, pero necesito salir de aquí ya o me volveré loca.
María: Vale, avisa a Ian y tu hermana.
Gigi: ¡Ian, Beca arrastras vuestros culos hasta aquí ya que nos vamos!
Jaime: Creo que no hacia falta que gritaras.
Gigi: Callate idiota.
María: Gigi.
Jaime: Dejala, si tiene razón.
Ian: ¿Qué pasa?
Gigi: Que nos vamos al centro comercial. ¿Y mi hermana?
Ian: No se, pensaba que estaba con vosotros.
Gigi: ¡Beca baja ya joder!
Pol: Pulmones tienes de sobra eh.
Beca: ¿Qué carajo quieres? Me estaba duchando.
En cuanto dijo eso pudimos verla envuelta en la toalla a mitad de las escaleras. Vi como Pol no dejaba de mirarla y su madre lo miraba a él con cara de pocos amigos.
María: Vistete que nos vamos.
Beca: Paso, me quedo aquí.
Gigi: Desgracia' que vamos al centro comercial.
Beca: Dame cinco minutos.
Volvió a subir las escaleras y como había dicho en cinco minutos estaba otra vez abajo completamente lista. Record total. Salimos de casa y vimos que los demás estaban esperándonos. Todos menos Noa y sus padres.
Jaime: ¿Y Noa?
David: He ido a avisarles pero me han dicho que ya tenían planes.
Pol me miro y me dio unas palmadas en la espalda como si eso me sirviera de consuelo. Empezamos todos a andar. Iban hablando, pero yo apenas hacia caso.
Dani: Supongo que le has pedido perdón al menos -me dijo-
Jaime: ¿Qué?
Dani: A Noa. Algo ha pasado y espero que le hayas pedido perdón.
Jaime: Lo he hecho, pero creo que no ha servido para mucho.
Dani: Se le pasara, no te preocupes. Igual puedes hacerle un regalo.
Jaime: ¿Tu crees?
Dani: Claro, cuando lleguemos te ayudo a buscarlo.
Jaime: Gracias papá -sonreí-
Espero que sea verdad y que funcione el que le compre un regalo porque si no creo que me he quedado sin novia.
Estaba dormida y podía notar como Jaime no dejaba de darme besos en el cuello y el hombro. Me estaba poniendo nerviosa. Yo quiero seguir durmiendo, pero claro, él me tiene que despertar. Así lo único que va a conseguir es que me lleve todo el día de mala hostia.
Noa: Para -me revolvi en la cama-
Jaime: Vamos, despierta ya. Los demás están abajo preparando el desayuna.
Noa: Me importa una mierda lo que estén haciendo los demás. Yo quiero dormir.
Jaime: No te enfades Noa. Venga, son casi las once y tenemos cosas que hacer.
Noa: ¡Pues ve tu y dejame que duerma joder!
Jaime: Vale, tampoco hace falta ponerse así de estúpida.
Se levanto y salio de la habitación dando un portazo. Cojonudo, lo que faltaba. Ahora va y se mosquea conmigo. Pues que no hubiera sido tan pesado. Acabo levantandome para ir al baño. Me recojo el pelo y me lavo la cara para luego bajar a la cocina. Cuando llego están todos sentados mientras desayunan. Me acerco a Jaime y pongo mi mano sobre su hombro. Cuando noto lo que hice automaticamente quito mi mano de donde la había puesto. Pol me miro para luego mirarlo a él.
Noa: Buenos días chicos -me senté-
Gigi: ¿Quieres tortitas?
Noa: No, no tengo ganas de comer.
Beca: Pues tu te las pierdes.
Ian: ¿Que vamos a hacer hoy?
Gigi: Yo quiero salir a ver cosas. En todo el tiempo que llevamos aquí aun no hemos ido al Big Ben.
Pol: Dudo que nos dejen. A no ser que esta noche hayan triunfado todos y estén de buenas claro.
Ian: Tío, ¿era necesario decir eso? Que imagen más turbia por dios.
Beca: Jaime, ¿estas bien?
Jaime: Yo, del carajo. ¿No me ves?
Gigi: Relajate eh. Que si te has levantados con los cables cruzados no es nuestra culpa.
Jaime: Igual es vuestra amiga la que se ha levantado con lo cables cruzados.
Pol: Jaime, para ya ¿quieres?
Jaime: Pues no, no quiero.
Noa: ¿Sabes que? Eres imbécil chaval. Solo te he dicho que quería seguir durmiendo.
Jaime: Igual no es lo que has dicho, si no como lo has dicho.
Noa: Igual es que si te lo decía de buenas no te enterabas.
Jaime: Pues igual deberías buscarte a un novio que haga todo lo que tu le dices.
Noa: Pues igual tienes razón y es lo mejor inútil.
Me levante y subí a mi habitación para cambiarme de ropa e ir a buscar a mi madre. Paso de quedarme aquí con el idiota de Jaime. Cuando termine de vestirme baje dispuesta a irme. Cuando iba a abrir la puerta escuche a Jaime detrás de mi. ¿Qué quiere ahora?
Jaime: ¿Donde vas?
Noa: No te importa.
Jaime: Si me importa, eres mi novia.
Noa: Oh, ahora si soy tu novia, pero antes cuando has empezado a montar el numerito me has dicho que me busque otro novio. Mira, aclarate porque no estoy para aguantar las gilipolleces de nadie.
Jaime: Lo siento -agacho la cabeza-
Noa: ¿Lo sientes por hacerme perder el tiempo o por todo lo que has dicho antes?
Jaime: Por todo.
Noa: Perfecto.
Jaime: ¿No vas a decir nada?
Noa: ¿Qué quieres que diga Jaime?
Jaime: Pues no se, que me perdonas o que también lo sientes o cualquier cosa, pero no te quedes ahí mirándome.
Noa: Lo siento por haberte gritado antes, pero ahora me tengo que ir.
Jaime: Noa espera.
Noa: ¿Qué quieres? -rodé los ojos-
Jaime: ¿Me perdonas? Dime que si por favor -me cogió la mano-
Noa: Si joder, ahora sueltame. Tengo que irme.
Salí de casa lo más rápido posible. Puede que lo haya perdonado y todo el rollo ese, pero sigo mosqueada con él. Todo lo que me ha dicho me lo podía haber dicho cuando los demás no estuvieran delante. Ahora he quedado como una imbécil delante de todos.
Bea: Hey Noa ¿donde vas?
Noa: Hola, ¿esta mi madre?
Bea: Si, esta en la cocina. ¿Pasa algo?
Noa: No tranquila -sonreí-
Entre en la casa y fui a la cocina en busca de mi madre. En cuanto la vi me abrace a ella. Lo necesitaba aunque todo lo de antes haya sido una tontería.
Ángela: Hey, ¿qué pasa?
Noa: Nada.
Ángela: Noa, soy tu madre. Se que te pasa algo.
Noa: Jaime y yo hemos peleado por una tontería.
Ángela: Ven, vamos a sentarnos y me cuentas.
Noa: No hace falta mamá.
Ángela: Sientate -le hice caso- A ver, cuentame que ha pasado.
Noa: Pues, estaba aun dormida y él ido a despertarme, pero yo quería seguir durmiendo. Ya sabes como me pongo cuando intentas despertarme -asintió- Pues le he contestado un poco mal sin querer hacerlo. Él se ha enfadado y me ha dicho que igual debería buscarme un novio que haga todo lo que yo quiera. Eso me ha sentado fatal. Se que no tenia que haberle contestado así, pero creo que se ha pasado.
Ángela: ¿Se ha disculpado?
Noa: Si, y lo he perdona. Yo también me he disculpado con él, pero ya sabes como soy. Si no te lo cuento reviento.
Ángela: Lo se, ¿estas mejor?
Noa: Si, en verdad es una tontería.
Ángela: Para mi a lo mejor si, pero con tu edad también me pasaban cosas de ese estilo. Todo se nos hace un mundo sin serlo.
Noa: Puede que tengas razón.
Ángela: ¿Vienes a despertar a tu padre? Hoy esta en modo vago.
Noa: Claro.
Subimos las escaleras y entramos en la habitación de mis padres. Mi padre estaba aun durmiendo y lo hacia como un niño chico. Lo mire un momento y me asegure de que estuviera vestido antes de hacer lo que tenia planeado. Mire a mi madre y ella asintió. Entonces me acerque a él y me tire en plancha sobre él. En cuanto lo hice se despertó.
Blas: Noa, ¿qué pasa? ¿Estais bien todos? -reí-
Noa: Si, solo quería despertarte -sonreí-
Blas: Oh, ¿qué hora es?
Ángela: Las doce.
Blas: ¿En serio? Valla si he dormido -me abrazo y beso mi frente- ¿Qué te parece si nos vamos hoy los tres juntos? Aun no has visto nada de Londres -me pregunto-
Noa: Me parece perfecto, pero ahora mismo estoy bien así eh -reímos-
Blas: Igual si tu madre se une podríamos estar un rato más.
Ángela: No, venga que es tarde.
Mi padre y yo nos miramos. Al momento supimos lo que había que hacer. Me levante de la cama y me acerque a ella. La abrace y mientras lo hacia fui caminando hasta la cama sin que ella se diera cuenta. Cuando estuve suficientemente cerca mi padre tiro de ella dejándola tumbada en la cama. Mi padre me hizo un hueco y me puse a su lado.
Ángela: Sois unos liantes.
Blas: Si, pero en el fondo te gusta eh.
Ángela: Pues si la verdad -reímos-
Vimos como la puerta se abría y David asomaba su cabecilla.
David: Chicos, vamos al centro comercial. ¿Os venís?
Mi padre me miro y eso le basto para contestarle a David.
Blas: No, ya tenemos planes. Que os lo paséis bien.
David: Si, nos vamos de compras que divertido -dijo con sarcasmo- Hasta luego.
Ángela: ¿Por qué le has dicho que no? Yo quería ir de compras.
Blas: Porque hoy va a ser un día en familia. Los tres solos. Mañana iremos de compras si quieres.
Ángela: Esta bien, pero levantad ya el culo o me voy con ellos.
Nos levantamos de la cama y dejamos que mi padre se vistiera. Bajamos al salón para esperarlo. En cuanto estuvo listo salimos de casa. Hoy seriamos unos turistas en toda regla.
*Narra Jaime*
La he cagado. Se que lo he hecho, pero me saca de quicio que Noa me hable así. Ahora ella se ha ido y yo he quedado como un autentico gilipollas, porque es lo que soy. Note como alguien se sentaba a mi lado y me gire para verlo. Era Pol.
Jaime: La he cagado ¿verdad?
Pol: Hombre, un poco si. Aunque estoy seguro que se le pasara. Ya sabes como es.
Jaime: Ya...
Pol: Ha sido vuestra primera pelea ¿verdad?
Jaime: Si, ¿como lo sabes?
Pol: Por lo rápido que has ido a disculparte. Cuando lleves un largo historial de broncas como esta te dará un poco igual.
Jaime: ¿Y como lo sabes? Lo más cerca de una novia que has tenido ha sido Alexia.
Pol: No lo digo por experiencia. Mi padre y yo a veces hablamos de este tipo de cosas y me cuenta que él y mi madre tuvieron una época difícil.
Jaime: Creo que me tenia que haber quedado callado.
Pol: No te preocupes.
Llamaron al timbre y Pol fue a abrir. Era su madre.
María: ¿Y las chicas?
Pol: Noa creo que esta en vuestra casa. Las otras dos estarán haciendo de las suyas.
María: Bien, habíamos pensado de ir al centro comercial para pasar el día.
Gigi: ¿¡Centro comercial!? -dijo bajando las escaleras corriendo-
María: Tranquila que te vas a matar.
Gigi: Llevame a ese centro comercial aunque no compre nada, pero necesito salir de aquí ya o me volveré loca.
María: Vale, avisa a Ian y tu hermana.
Gigi: ¡Ian, Beca arrastras vuestros culos hasta aquí ya que nos vamos!
Jaime: Creo que no hacia falta que gritaras.
Gigi: Callate idiota.
María: Gigi.
Jaime: Dejala, si tiene razón.
Ian: ¿Qué pasa?
Gigi: Que nos vamos al centro comercial. ¿Y mi hermana?
Ian: No se, pensaba que estaba con vosotros.
Gigi: ¡Beca baja ya joder!
Pol: Pulmones tienes de sobra eh.
Beca: ¿Qué carajo quieres? Me estaba duchando.
En cuanto dijo eso pudimos verla envuelta en la toalla a mitad de las escaleras. Vi como Pol no dejaba de mirarla y su madre lo miraba a él con cara de pocos amigos.
María: Vistete que nos vamos.
Beca: Paso, me quedo aquí.
Gigi: Desgracia' que vamos al centro comercial.
Beca: Dame cinco minutos.
Volvió a subir las escaleras y como había dicho en cinco minutos estaba otra vez abajo completamente lista. Record total. Salimos de casa y vimos que los demás estaban esperándonos. Todos menos Noa y sus padres.
Jaime: ¿Y Noa?
David: He ido a avisarles pero me han dicho que ya tenían planes.
Pol me miro y me dio unas palmadas en la espalda como si eso me sirviera de consuelo. Empezamos todos a andar. Iban hablando, pero yo apenas hacia caso.
Dani: Supongo que le has pedido perdón al menos -me dijo-
Jaime: ¿Qué?
Dani: A Noa. Algo ha pasado y espero que le hayas pedido perdón.
Jaime: Lo he hecho, pero creo que no ha servido para mucho.
Dani: Se le pasara, no te preocupes. Igual puedes hacerle un regalo.
Jaime: ¿Tu crees?
Dani: Claro, cuando lleguemos te ayudo a buscarlo.
Jaime: Gracias papá -sonreí-
Espero que sea verdad y que funcione el que le compre un regalo porque si no creo que me he quedado sin novia.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
