viernes, 29 de mayo de 2015

Capitulo 11 {ST}

*Narra Beca*

En cuanto llegamos al centro comercial me sentía un poco más libre. Todos estos días atrás hemos estado de casa al estudio de nuestros padres y me acababa agobiando. La verdad que no tenia planeado comprar nada, pero conociendo a mis tías acabarían obligandome a comprar algún vestido de esos empalagosos. Vestidos que no van nada conmigo, por cierto.

Carlos: Si vienes conmigo estarás a salvo de los vestidos de princesas -me susurro-
Beca: Vale, pero quiero algo a cambio.
Carlos: Dios, esta bien. Vamos.

Empezamos a andar hacia el lado contrario de los demás disimuladamente, pero no sirvió de nada.

Álvaro: ¿Donde vais?
Carlos: Esto... he visto algo en la tienda de allí...
Beca: Nos escapamos de los vestidos. Si quieres salir vivo no digas nada y siguenos.
Álvaro: Eso esta hecho.

Esta vez nos dimos prisa y nos metimos en la primera tienda que vimos para despistar a los demás. Ahora me siento un poco mal por los chicos, pero sobreviviran sin problemas.

Álvaro: Bien, ¿cual es vuestro plan?
Carlos: Vamos al estudio de tatuajes.
Álvaro: ¿No estas un poco viejo para seguir haciéndote tatuajes? -reí-
Carlos: No estoy viejo. De todas formas no es para mi.
Álvaro: ¿Para ti? -me miro-
Beca: ¿Tu qué crees?
Álvaro: No me extraña, la verdad. Mucho estabas tardando.
Beca: Ya, ¿nos podemos ir ya?
Carlos: Si, antes de que tu madre nos encuentre. 

Salimos de la tienda en la que habíamos entrado para despistarlos y fuimos a la de tatuajes. Aunque parezca mentira este seria mi primer tatuaje. Lo digo porque después de todos los pircings que tengo es un poco difícil creer que es el primero. En cuanto entramos tenia bastante claro lo que me quería hacer.El problema iba a ser mi padre. Probablemente empezaría a decir que no me dejaba que me lo hiciera en ese sitio por estupideces de él. Y así fue, cuando le dije al chico lo que quería y donde a mi padre se le cambio la cara.

Carlos: Beca, ni de coña. ¿Quieres que tu madre me mate?
Beca: Te acabara matando de todos modos, pero tranquilo, diré que todo ha sido cosa mía y puede que no sea tan doloroso -Álvaro rió-
Carlos: Haz lo que quieras, diga lo que diga lo vas a hacer.
Beca: Exacto -sonreí-

Entramos en la sala donde el chico hacia los tatuajes. Menos mal que esta mañana me puse shorts, si no tendría que enseñar las bragas delante de todos. Seria gracioso ver la cara de mi padre en ese momento.

Tatuador: ¿Es el primero que te haces?
Beca: Si -sonreí-
Tatuador: Esperemos que no acabes gritando -bromeo-

Mi padre estaba demasiado serio por lo que acababa de decir el chico, pero sinceramente me daba igual. Cuando el chico empezó a hacer el tatuaje apenas note nada. Todo el mundo diciendo que duele mucho, que ellos acabaron llorando y un montón de tonterías más. 

Tatuador: ¿Te duele?
Beca: No, si apenas noto nada.
Tatuador: Bien, si empieza a doler avisa.
Beca: Vale.
Álvaro: Esta aunque se este muriendo de dolor no creo que te avise -reímos-
Beca: Eso es verdad.

Y si, era cierto. Cuando iba por la mitad del tatuaje empezó a dolerme demasiado. No se si por el tiempo que llevaba ya dandome los pinchacitos o porque la parte en la que estaba ahora era más sensible. Como había dicho mi tío no pensaba decir nada. Disimuladamente busque la mano de mi padre y la apreté. En cuanto él lo noto me sonrió y me agarro la mano con fuerza. Era demasiado orgullosa para admitir que me estaba doliendo. Ahora lo único que quería era que acabara de una vez..

Tatuador: Pues esto ya esta, espera que te lo limpie un poco -asentí-
Carlos: ¿Estas bien? -susurro-
Beca: Si, tranquilo.
Carlos: Ahora tendré que venir con tu hermana para que ella se haga uno. Ya podías haber pedido otra cosita eh.
Beca: Pero reconoce que en realidad te gusta como ha quedado -sonrió-
Tatuador: Ya puedes mirarte en el espejo.

Me falto tiempo en cuanto me lo dijo. Cuando me levante y lo vi apenas sabia que decir. Sin duda había valido la pena el dolor.



En cuanto todo estuvo listo salimos de allí y fuimos en busca de los demás, tampoco es que estuvieran muy lejos. En cuanto los vimos a lo lejos empecé a ponerme nerviosa. Sabia que a mi madre le daba un poco igual que me hiciera un tatuaje, pero que lo hiciera sin ni siquiera decírselo la iba a cabrear y mucho. Vi como Pol se giro hacia nosotros y se quedo mirándome, bueno en realidad miraba mi pierna recién marcada de por vida. Hey, se me da bien esto de ponerme dramática. Empezó a caminar hacia nosotros y por la manera en que lo hacia sabia perfectamente que estaba algo molesto. ¿Por qué? Pues si os soy sincera no lo se. Y viniendo de él ya me da igual después de todo lo que ha pasado.

Carlos: Os dejaremos solos -dijo antes de que Pol llegara-
Álvaro: Si, si te sirve de algo intenta que no empieza a dar gritos.
Beca: Tranquilo, no lo hará.

Ellos dos se fueron. Justo cuando pasaron por el lado de Pol mi padre le dijo algo a la misma vez que le daba unas palmaditas en el hombro. Definitivamente tengo un padre demasiado protector. Aunque conmigo supongo que es normal. No es que sea una hija ejemplar.

Pol: Hola.
Beca: Hola -dije mirando al suelo-
Pol: Bonito tatuaje.
Beca: Gracias.
Pol: ¿Por qué no me miras? No muerdo.
Beca: Ya lo se -lo mire-
Pol: No estoy enfadado si es lo que piensas. La verdad es que me hacia una pequeña idea de donde podríais estar. ¿Ha dolido mucho?
Beca: Puede que un poco.
Pol: Un poco ¿eh?
Beca: Si, ya sabes.
Pol: Tu madre se pondrá histérica -rió-
Beca: Si, lo se.
Pol: ¿Te apetece... te apetece que vallamos a por algo de beber?
Beca: Claro -sonreí-

Empezamos a andar hacia el lado contrario de los demás. En realidad tenia algo de miedo por lo que pudiera decirme. Esta claro que si a hecho esto es porque quiere hablar conmigo de algo importante.

Beca: ¿Y bien?
Pol: ¿Qué?
Beca: Pues que es eso de lo que quieres hablar.
Pol: Oh... bueno, después de lo que paso el otro he estado pensando en algo.
Beca: ¿A qué te refieres con el otro día?
Pol: Pues, a lo que paso en el aeropuerto cuando fuimos a buscarte.
Beca: Ah, el beso.
Pol: Si, el beso.
Beca: ¿Qué pasa? ¿No te gusto?
Pol: ¿Qué? Claro que si, por eso quería estar a solas contigo. Para poder decirte lo que tengo que decirte sin los cotillas que tenemos como familia delante.
Beca: Claro.

Entramos en una cafetería y nos sentamos. Ninguno de los dos sabíamos que decir ni como actuar. Era raro para nosotros estar en esta situación. Al menos para mi lo era.

Pol: Rebeca, yo lo que quería decirte es que...
Beca: Primero, no me llames Rebeca por favor -lo interrumpí- Y segundo, si lo que vas a decirme es que todo fue un error y que no tiene que volver a pasar ahorratelo ¿quieres? Bastante humillada me siento ya con todo lo que ha pasado en estos días.
Pol: Beca yo no...
X: Buenos días, soy Liam, vuestro camarero. ¿Qué van a pedir? -sonrió-
Pol: Eh... una coca cola y un batido de plátano y peanut butter -me miro y yo sonreí-
Liam: ¿Algo más?
Pol: No gracias.
Liam: Bien, enseguida les traigo el pedido -se fue-
Beca: ¿Como sabias que iba a pedir eso?
Pol: Tu madre siempre dice que es el único batido que te gusta -sonrió-
Beca: Bueno, ¿qué ibas a decirme?
Pol: Si, claro -suspiro- Esto... yo no pensaba decirte que lo del beso fue un error ni mucho menos. Si lo hice fue porque de verdad quería besarte. Beca, creo que somos lo suficientemente grandecitos para saber dejar toda la mierda de lado. ¿Nos hemos besado más de una vez y no sabemos demostrar nuestros sentimientos? Perdona que lo diga así, pero es una mierda eh -reí- ¿De qué te ríes?
Beca: Nada, solo que tienes razón. Bueno, en realidad todos la tienen. Me gustas, y no de hace dos días. Yo no soy de esas y lo sabes mejor que nadie. Vamos, nos hemos criado juntos.
Pol: Eso es lo que digo yo. Tampoco debería de ser tan complicado después de todo.
Beca: Pues no... ¿Y bien?
Pol: ¿En serio hace falta que te lo diga?
Beca: Bueno, si no quieres...
Pol: No, no... A ver, solo me va a costar un poco. Es la primera vez que lo hago ¿sabes?
Beca: ¿Qué haces que?
Pol: Declararme a una chica.

En cuanto dijo eso se quedo mirándome con los ojos como platos.

Beca: Ya lo has hecho y no he salido corriendo -sonreí-
Pol: ¿No estas molesta?
Beca: ¿Por qué debería estarlo? El chico por el que llevo luchando varios años para que la zorrita de mi prima no me lo quite se me acaba de declarar -reímos-
Pol: Eres demasiado.
Beca: Lo se, pero tu también lo eres -sonreí-

Por fin lo había dicho. Tampoco era tan complicado digo yo. Supongo que esto significa que estamos juntos y que como todos querían esto quedara en familia. Aunque dicho así suena un poco raro.