sábado, 19 de abril de 2014

Capitulo 4 {ST}

*Narra Noa*

Y ya ha llegado el Domingo. Te llevas toda la semana esperando impaciente a que llegue el fin de semana y luego cuando te das cuenta estas de vuelta en el odioso Lunes. De vuelta a tener que levantarte temprano e ir a clase. Este fin de semana no ha sido de los mejores que he tenido. Os lo puedo asegurar. Si que ayer le tenia que haber dado dos buenas hostias a Alexia. Pero si lo hacia la que acababa metida en problemas era yo y ella iba a seguir siendo la misma niña buena de siempre. Que de buena tiene más bien poco. Es una completa arpía la muy zorra. Pero si piensa que todo ha acabado así lo lleva claro.

Miro el reloj. Las nueve y media. Si es que por mucho que quiera quedarme en la cama hasta tarde no lo consigo. Tengo un problema, os lo digo enserio. Ya que no me volveré a quedar dormida decido bajar. Mis padres ya están despiertos. Con un poco de suerte podremos tener un Domingo en familia. O al menos eso espero.

Llego abajo y veo a mi madre en la cocina.

Noa: Buenos días mamá.
Ángela: Buenos días cielo. ¿Has dormido bien?
Noa: Si, aunque me hubiera gustado dormir algo más la verdad.
Ángela: Bueno, a la tarde te echas una siesta y todo arreglado.
Noa: Lo intentare. ¿Y papá?
Ángela: En el salón. Estoy haciendo el desayuno. ¿Quieres tortitas?
Noa: Pues claro, eso no se pregunta *reímos* Voy con papá.
Ángela: Vale.

Salgo al salón y ahí esta mi padre sentado en la mesa esperando a que mamá termine de hacer el desayuno. Lo veo bastante entretenido con el móvil. Seguro que ya esta jugando al candy crush o algo por el estilo. Me acerco a él sin que se de cuenta y le abrazo por detrás.

Noa: Con que jugando al candy eh.
Blas: Me has asustado. Y si, estoy jugando. No consigo pasar de nivel y me están amargando los caramelitos estos.
Noa: ¿Quieres que te ayude?
Blas: Deja que termine esta y pruebas tu.
Noa: Esta bien.
Blas: Ven, siéntate aquí *me puso en sus piernas*
Noa: Ya no soy una niña y peso demasiado.
Blas: Tu no pesas, pero tu madre si.
Ángela: ¡Te he oído señorito! *dijo desde la cocina*
Blas: ¿Qué? Yo no he dicho nada *reímos*

Mi padre termino la partida y no consiguió nada. Me dejo a mi su móvil y empecé a jugar yo. Este nivel es super fácil. A mi madre también se lo tuve que pasar yo. Esta claro quien es la lista de la familia ¿no? Cuando me quise dar cuenta ya había conseguido lo que me pedía el nivel y me habían sobrado cinco movimientos. Si es que soy una crack con estas cosas.

Noa: Aquí tienes. Nivel superado.
Blas: ¿Enserio? Pero si llevo yo intentándolo desde el jueves.
Ángela: Tu hija es más lista que tu. Reconocelo.
Noa: Es el mismo nivel que te pase a ti.
Blas: Y que tu también.
Ángela: Si, bueno vamos a desayunar y dejar de jugar anda.
Noa: ¿Qué vamos hacer hoy?
Blas: No se, si quieres podemos ir al cine y a comer fuera.
Noa: Por mi vale, mamá.
Ángela: Pues claro. Así no me toca hacer la comida a mi *reímos*
Blas: ¿Qué tal ayer en casa de Jaime?
Noa: Bueno, del todo bien no estuvo.
Ángela: ¿Por qué lo dices?
Noa: ¿Enserio no lo sabéis aun?
Blas: Cuando te preguntamos sera porque no. Cuéntalo anda.
Noa: ¿Desde el principio o solo lo de ayer?
Blas: Desde el principio.
Noa: Es largo eh.
Ángela: Niña, cuéntalo ya que me desespera.
Noa: Esta bien. El viernes cuando llegamos a clase Alexia fue en busca de Beca y estuvieron discutiendo. Pol consiguió separarlas y Beca se fue a clase. Resulta que cuando estaba a punto de entrar llego Pol y la beso. Su reacción fue entrar en clase sin decirle absolutamente nada. Por lo que nos contó Jaime él estaba destrozado porque le había besado y ella lo había ignorado. Pues ayer Jaime lo llamo para que fuera a su casa y estuviéramos los cuatros juntos. Bueno, pues no fuimos cuatro, si no cinco. Pol apareció con Alexia. Al parecer están juntos, o al menos ayer lo estaban. Cuando empezamos a comer Alexia empezó a decir cosas sobre las chicas y mías. Jaime acabo echándola a ella y a Pol de su casa. Decía que no iba a permitir que fuera sin avisar y encima hablara así de nosotras.
Ángela: Mira, no se exactamente que fue lo que dijo y tampoco quiero saberlo. Pero lo que hizo Jaime no esta nada bien y lo sabes.
Noa: Me gustaría que por una vez en tu vida te dieras cuenta de que ya no es la misma niña buena que era cuando tenia ocho años. A cambiado mucho. Piensas que no a roto un plato cuando a roto cinco vajillas. Y puede que este a punto de partir la sexta.
Blas: ¿Qué quieres decir con eso?
Noa: Pues desde que entro en el instituto ha cambiado por completo. Primero intento hundir a Ian y lo consiguió. Luego paso a Jaime, que también lo consiguió. Luego fui yo y las chicas. Por eso expulsaron a Beca. Porque estaba harta de que nos tratara así a todos. Y ahora posiblemente este haciendo lo mismo con Pol. Solo espero que él sea lo suficientemente listo y no deje que haga los mismo que hizo con nosotros.
Ángela: ¿Qué fue exactamente lo que hizo con vosotros?
Noa: Que mas dará ya. No podemos cambiarlo, ya esta hecho *me levante*
Blas: ¿A donde vas?
Noa: A correr, volveré a tiempo para comer. Si queréis salir no me importa.

Subí a mi habitación y me cambie para salir a correr. Si, puede que este un poco loca de salir a estas horas a correr y encima un domingo. Pero es eso o quedarme aquí y acabar peleando con mis padres. Y como que prefiero la primera, la verdad. Sabia que no debería de habérselo contado a ninguno de los dos.

Una vez cambiada cogí mi iPad y mis casco y baje para avisar de que ya me iba. Cuando llegue al salón vi a mi padre vestido con ropa de deporte. Por favor que no me diga que vendrá conmigo. Por favor que no diga eso.

Blas: ¿Lista?
Noa: Eh... si.
Blas: Bien, pues vamos antes de que sea más tarde.
Noa: No hace falta que vengas conmigo. No me va a pasar nada eh.
Blas: Ya, pero yo quiero ir a correr y ya que vas a ir pues voy contigo.
Noa: Esta bien.
Blas: ¿Donde sueles ir?
Noa: Desde aquí al Retiro. Una vez allí doy tres vueltas y vuelvo.
Blas: ¿Todo eso corriendo?
Noa: Si, desde que salgo por la puerta hasta que entro.
Blas: Pero el Retiro queda en la otra punta.
Noa: Ya te he dicho que no hace falta que vengas.
Blas: Lo se, pero pienso ir. Me da igual y lo sabes.
Noa: Pues venga. Son las doce y media. A la una y media debemos estar aquí. Es lo que suelo tardar yo.
Blas: Entonces si llegamos más tarde sera por mi culpa.
Noa: Pues si, ya no tienes veinte años papá.
Blas: Oye, que tampoco soy un viejo eh.
Ángela: ¡Eso habrá que verlo!
Blas: Vamos antes de que tu madre empiece a decir cosas raras *reímos*
Ángela: ¡Te he oído! ¡Estoy en la cocina no en la otra parte de la casa!
Blas: Que ya lo se mujer. Nos vamos, en una hora estamos aquí.
Noa: O dos *susurre*

Salimos de casa y empezamos a correr hacia el Retiro. Apenas llevábamos media hora y ya veía a mi padre un poco cansado. Creo que cuando lleguemos se tendrá que sentar en algún banquito si quiere volver vivo a casa. En cuanto llegamos hizo exactamente lo que yo había pensado hace apenas unos minutos. Yo me senté a su lado. La verdad es que también estaba algo cansada. A esta hora hace algo más de calor que a la hora que yo suelo ir. Puede que sea por eso.

Blas: ¿Ese no es Pol?
Noa: ¿Donde?
Blas: El que viene con el longboard hacia aquí.
Noa: Mierda, si es él. No quiero hablar con él.
Blas: Pues no hables nadie te obliga. Eso si, la próxima ahórrate el mierda.
Noa: Vale *reí*
Pol: Hola.
Blas: Hey, ¿dando una vuelta?
Pol: Si, tenia ganas de salir de casa *me miro*
Blas: Normal, si tu padre es un pesado el pobre. Y ya tu madre ni te cuento *rió*
Pol: Si, pero bueno, no era exactamente por eso. Noa, se que ayer la cague demasiado y que no debería de haber llevado a Alexia. Pero entiéndeme.
Noa: No te puedo entender porque sabes exactamente lo que a hecho con todos. Exactamente lo que ya habrá hecho contigo y por eso estas aquí. Ayer creo que Jaime lo dejo bastante claro. Además, esto te lo has buscado tu sólito. ¿Sabes? Beca ya se había decidido de una vez. Pero después de saber esto creo que ha cambiado de idea.
Pol: ¿Se lo has contado?
Noa: Pues no, fíjate que yo no he sido. Me llamo anoche porque Alexia le había llamado y se lo había contado. Solo quería saber si era verdad y yo le dije que si.
Blas: Chicos, lograreis alegrar esto. Además, todos sabemos quien tiene la culpa de todo. ¿Sabeis? A mi tampoco me cae del todo bien esa niña.
Pol: ¿Lo dices por Alexia?
Blas: Si, lo siento mucho pero nunca la he aguantado. Es insoportable desde pequeña. Pero sabe como jugar para que vuestras madres crean que es la niña buena.
Noa: Siempre a jugado con todos nosotros. Pero no tengo ganas de hablar ahora de todo eso. Ella lo que quiere es sentirse importante y con esto lo esta consiguiendo.
Pol: Tienes razón.
Blas: ¿Quieres un consejo? Ve a casa de Jaime y habla con él. Seguro que hoy lo vera todo de otra forma y lo podréis arreglar *le dijo a Pol*
Pol: ¿Te importa? *me miro*
Noa: No, sois amigos desde pequeños y debéis arreglarlo vosotros sólitos. Yo no pienso deciros a ninguno de los dos lo que tenéis que hacer. Si realmente crees que lo de ayer fue la mayor cagada de tu vida ya estas tardando. Si no, te puedes quedar de brazos cruzados porque él no piensa ir a buscarte y lo sabes.
Blas: Ve, habla con él e intenta arreglarlo. Lo va a entender. Lo único que puede hacer es volver a echarte de su casa ¿no?
Pol: Si *miro al suelo* Gracias, a los dos. Ahora se realmente que esto siempre ha sido una familia *se levanto* Una de verdad.

Pol se fue y nosotros nos quedamos allí sentados completamente callados. Pol ha querido decir algo con eso ultimo, pero ¿el que? No lo he entendido. ¿Una familia de verdad? Creo que le ha pasado algo más a parte de todo lo de ayer. Pol no es un chico que valla contando sus problemas. Le cuesta muchísimo decir si le pasa algo fuera de nuestro grupo. Ya sea en su casa o en cualquier otro lugar. Él prefiere sacar esos de una manera diferente. Hace ya unos años empezó a componer  y todo lo que le pasa lo deja en cada una de sus canciones. Es verdad que no nos deja a ninguno escucharlas ni leerlas, pero es su forma de sacar todo lo que tiene ahí guardado.

Noa: Papá, ¿sabes si en su casa ha pasado algo?
Blas: ¿Como qué?
Noa: No se, algo gordo que le afecte mucho y no le haga ser como siempre es.
Blas: Bueno... en su casa precisamente no es. Pero no es nada cariño. Seguro que en una semana todo estará bien... y todos.
Noa: ¿Qué quieres decir con todos?
Blas: Nada cariño *sonrió* ¿Volvemos a casa?
Noa: Claro.

Mi padre y yo nos levantamos de aquel banco un tanto incomodo y volvimos a casa. Después de media hora estábamos entrando en nuestra calle. Esta vez hemos ido algo más rápido. Sinceramente creo que mi padre me ha ocultado algo cuando le he estado preguntando si pasa algo. Y ese algo estoy segura de que Pol lo sabe. Sea como sea me tengo que enterar. Entramos en casa y escuchamos a mi madre cantando a grito pelado par la casa. Esta mujer esta loca, lo que pasa es que lo esconde muy bien para que nadie se de cuenta eh. Subí corriendo para ducharme y cambiarme. Como habíamos dicho en el desayuno hoy saldremos a comer fuera. Así que me tendré que pone algo decente. Ya sabéis que la gente cuando sale un domingo prácticamente parece que van a una boda de lo arreglados que se ponen. Pero a mi eso me da un poco igual. Con ir cómoda y con algo que me guste tengo de sobra. Como siempre dice mi tía Alba `Al que no le guste que no mire´. Pues eso, ya sabe la gente lo que tiene que hacer.

A los veinte minutos o así salí del baño y fui a mi habitación para buscar la ropa que me voy a poner. Cosa que me esta llevando más tiempo del que yo quería. Cuando al fin encontré algo que creía que me quedaría bien me lo puse:




Cuando termine fui a buscar a mi madre. Siempre me gusta preguntarle si voy bien o no. Aunque luego hago lo que me da la gana le guste o no como voy, pero yo soy así. La encontré en el jardín hablando por teléfono. Por como hablaba supuse que seria con mi tío Álvaro, y no el padre de Pol. Sino su hermano. Me acerque a ella y le abrace. Si, le doy abrazos a mis padres. Tampoco es tan raro ¿vale? Poco después de estar allí colgó el teléfono y me miro.

Ángela: Era tu tío. Vendrá unos días antes de que empiecen los meses fuertes de verano. Dice que nos echa mucho de menos. Sobretodo a ti. Ya sabes que eres su niña bonita.
Noa: Normal, soy la única que tiene *reí*
Ángela: Eso es verdad. Bueno, ¿qué querías?
Noa: Ah si, venia para preguntarte si estaba bien así.
Ángela: A ver... creo que el bolso te sobra. Vienes con nosotros y si quieres yo te puedo guardar lo que quieras en el mio. Pero sin pasarte eh.
Noa: Vale, solo pensaba coger las llaves y el móvil. Así que lo dejo aquí.
Ángela: ¿Y yo qué tal?

Mire a mi madre y llevaba ese vestido que me encanta:




Noa: ¿Sabes que todavía estoy esperando a que me dejes ese vestido verdad?
Ángela: Pues espera sentada cariño, no pienso dejártelo. Además, Gigi tiene uno igual solo que es amarillo. Pídeselo a ella.
Noa: El amarillo no me gusta. Da mala suerte.
Ángela: Eres muy supersticiosa eh.
Noa: Es lo que hay. Ya no me podéis cambiar, lo siento.
Ángela: Y tonta también. No queremos cambiarte y lo sabes. ¿Y tu padre?
Noa: Estará vistiéndose.
Ángela: Al final comeremos a las cinco de la tarde.
Noa: Mamá, solo son las tres eh.
Ángela: Da igual *rió*

Entramos al salón para esperar a mi padre. Después de casi veinte minutos bajo listo y nos fuimos. Fuimos al italiano que solemos ir siempre. Con deciros que ya nos conocen y todo. Estuvimos todo el tiempo hablando un poco de todo. Cuando salimos fuimos a Callao para entrar en el cine. Creo que hoy hay una premier o algo y no lo sabíamos. Hay muchísima gente aquí. Intentamos entrar a ver una película que estuviera medianamente bien. Después de estar un buen rato haciendo cola para comprar las entradas pudimos entrar. No sin antes comprar las palomitas. Era una peli de risa, vamos una comedia.

Casi dos horas y media más tarde salimos de la sala. La verdad es que nos hemos reído bastante. Mi padre se a puesto a hacer las voces de algunos de los actores y era bastante gracioso escucharlo a la misma vez. Mire la hora, las ocho y veinte. Creo que las chicas ya han llegado de Alicante. Me dijeron que llegarían sobre esta hora. Cuando llegue a casa las llamare o algo. Íbamos andando hacia el coche de mi padre para volver a casa cuando un coche rojo se para a nuestro lado y pita. Inmediatamente miramos para ver quien es. Y ahí teníamos a la tonta de Beca que le encanta asustarnos.

Beca: Tranquilos que no muerdo eh *rió*
Ángela: Si pitas así es lógico.
Beca: ¿Vais para casa?
Blas: Si.
Beca: Bien, os espero en la puerta. ¿Te vienes Noa?
Noa: Me da igual.
Ángela: Ve, nosotros vamos ahora.
Noa: Vale *me monte en el coche* Hola *sonreí*
Beca: Me das envidia, y mucha.
Noa: ¿Por qué?
Beca: Porque ese vestido te queda mucho mejor que a mi.
Noa: Anda, me has asustado. Me creía que lo decías por otra cosa. Además, aquí la que debería tener envidia seria yo de ti. Has estado solo un día en la playa y estas super morena.
Beca: Es que el sol de Alicante me ama.
Noa: Ya veo. Solo espero que tu hermana no este igual que tu.
Beca: Ups, pues me da a mi que esperas mal. Esta casi igual que yo, o incluso un poco más morena.
Noa: Pues a ver cuando me lleváis con vosotras. Igual a mi también me ama el sol de Alicante. Lo que pasa que hay que comprobarlo.
Beca: Si, va a ser eso *reímos*

Legamos a mi casa y esperamos a que llegaran mis padres ya que mis llaves se habían quedado en el bolso de mi madre. Si, soy un poco despistada. ¿Qué le vamos a hacer? Beca me estuvo contando como les había ido el fin de semana en Alicante. Dice que le encanta salir por allí de noche. Normal, estando al lado de la playa a quien no le gusta. Cuando llegaron mis padres entramos y empezamos a hablar con ellos. Mi padre le contó lo que había pasado esta mañana con Pol. Y aunque ella intenta aparentar que no le importa nada lo que venga de él se que en el fondo esta preocupada por lo que le pueda pasar.

Blas: ¿Y tu hermana?
Beca: Se ha quedado en casa con mi madre, bueno y con mi padre.
Ángela: ¿Esta bien? Ya sabes.
Beca: Eh... si, si. Ha estado hablando con mi abuela y puede que sea lo mismo que le paso a ella. Así que si es eso no es nada grave. Al parecer puede ser hereditario. Puede que a Gigi y a mi también nos pase. Mañana va a recoger unas pruebas.
Blas: Hey, seguro que es eso. Ya veras.
Noa: Creo que me he perdido algo *ellos se miraron* ¿Qué pasa?
Ángela: Hija, déjalo ¿si?
Noa: No, no lo dejo. Alguien de la familia puede que este enfermo. Y lo más chungo es que ni se quien es, ni me lo habéis contado.
Beca: Noa, si no te lo hemos contado es porque no quería que lo supiera nadie. No porque no confiemos en ti ni nada por el estilo.
Noa: ¿Eso quiere decir que eres tu la que esta enferma?
Beca: No... *miro a mi madre*
Ángela: Creo que se lo puedes contar.
Beca: Es mi madre. Hace unos días nos dijo a Gigi y a mi que podría estar embarazada. Pero que no era algo seguro, ya que también podría ser algún tipo de enfermedad. Ella ha hablado con mi abuela y resulta que a ella le paso lo mismo y resulto ser una enfermedad. No es nada grave, tiene remedio y si se cuida bien parecerá que no tiene nada. No hemos contado nada porque ella y mi padre nos lo pidió por favor.
Noa: Pero a Pol si se lo habéis contado.
Beca: ¿Qué? Claro que no. Nosotras nos enteramos el viernes por la tarde y ni mi hermana, ni yo lo hemos visto desde que salimos de clase. Además, ¿para qué se lo voy a contar a él y a ti no? Encima después de lo que ha hecho. Si hombre, ya lo que me faltaba.
Noa: Espera, antes has dicho que es hereditario ¿no?
Beca: Si, ¿por qué? ¿Qué pasa?
Noa: Pues que si es hereditario y es eso lo que tiene tu madre. Tu tía Bea y tu tía Sara también podrían tenerla.
Beca: No... no había pensado en eso.
Noa: ¿Es eso verdad papá? Pol se ha enterado y por eso estaba así esta mañana ¿verdad? Dime que si, por favor.
Blas: Bueno. ellas también se están haciendo las pruebas. Y puede que las chicas y Jaime también se las tengan que hacer.
Noa: ¿Jaime? Pensaba que solo le pasaba a las chicas.
Ángela: A él le puede afectar de otra manera. Nosotros no sabemos si él lo sabe. Pero si Pol esta así seguramente sera porque Alexia se lo ha contado.
Beca: Ella tan bocazas como siempre.
Noa: Entonces, que yo me aclare. Si es lo mismo que tiene tu abuela lo podéis tener todos pero no es grave. Pero si no es eso, entonces si lo podría ser.
Beca: O no, a lo mejor si esta embarazada. Pero si lo estuviera las primeras pruebas que se hizo hubieran dado positivas.
Noa: Vale. ¿Y si no es lo mismo que tu abuela vosotros también lo podéis tener?
Beca: Mis tías, mi primo y Alexia no. Pero Gigi y yo si. Solo que a lo mejor seria más adelante.
Noa: Perfecto, mi novio puede estar enfermo y me acabo de enterar. Y ya no solo mi novio. También mis amigas y mis tías. Esto es una puta mierda.
Blas: Noa, por favor. Se que no te ha sentado del todo bien, pero cuida ese vocabulario. Además, ya a dicho Beca que su madre va mañana a recoger los resultados. No te pongas así. Incluso puede que sea un error medico. Te aseguro que no seria la primera vez.
Noa: Un error medico que tiene a toda una familia desesperada.
Beca: Por esto mismo no quería mi madre que se lo contáramos a nadie.
Noa: ¿Y la academia?
Beca: Por las mañanas esta Marisa. Y por las tardes nos turnamos entre Gigi y yo. Solo hasta que sepamos que es realmente.
Noa: Yo también puedo ir por las tardes a ayudar. Y este verano si hace falta también.
Blas: ¿Estas segura?
Noa: Si, si es algo grave necesitaran ayuda ¿no? Puede que a mi no se me de demasiado bien, pero puedo quedarme en recepción o lo que haga falta.
Beca: Gracias *sonrió* No puedes decírselo a nadie. Ni siquiera a Jaime. Si él no te ha dicho ya nada sera porque a él tampoco se lo han dicho.
Noa: De acuerdo.
Ángela: Ahora solo tenemos que esperar a mañana y hacer como que no pasa absolutamente nada. Ya sabes tenido bastante con lo que paso ayer como para dejar que os afecte esto sin saber nada aun.
Blas: Si, es lo mejor que podéis hacer.
Beca: A parte de hacerle el vacío a Pol, por lo menos yo.
Ángela: Ahí yo ya no me meto, eso es cosa de vosotros.
Beca: Ya, bueno creo que es mejor que me valla ya antes de que sea más tarde. Aun me queda para llegar a casa.
Noa: Mañana nos vemos en clase ¿no?
Beca: Si, donde siempre.
Noa: Bien.
Blas: Beca, puedo hablar un momento contigo antes de que te vallas.
Beca: Claro *sonrió*
Blas: Bien, vamos afuera *salieron*
Noa: ¿De qué quiere hablar papá con Beca.
Ángela: No estoy segura, pero creo que es algo de alguna canción que tenían entre manos. No se, no me eches cuenta.
Noa: Ah, vale.
Ángela: ¿Estas bien?
Noa: Bueno, no me lo esperaba para nada. Pero como habéis dicho hay que aparentar normalidad.
Ángela: Si *sonrió* Anda, sube a ducharte y bajas a cenar ¿si?
Noa: Vale.

Subí a mi habitación y encendí el ordenador. Entre en Spotify e inmediatamente busque la playlist de los 40 Principales. Busque mi ropa interior y mi pijama. Entre en el baño y me metí en la ducha. Unos quince minutos después salí y me vestí:


Baje y ya estaba mi padre sentado esperando para comer. Mi madre yo nos sentamos y empezamos a cenar mientras veíamos una peli de esta que suelen echar los fines de semana, un poco moña, pero bueno. Cuando me di cuenta eran ya casi las doce de la noche. Lo que significaba que me debería de ir a la cama. Mañana me toca levantarme temprano para ir a clase. Les di las buenas noches a mis padres y subí a mi habitación. Empecé a dar vueltas en la cama, como casi siempre. Últimamente me cuesta mucho quedarme dormida. Creo que me voy a tener que tomar una tila todas las noches para poder dormir. Y no es broma eh. Solo espero que mañana sea un día tranquilo. Después de este fin de semana puede pasar de todo, os lo aseguro.



No hay comentarios:

Publicar un comentario