*Narra Ian*
Primer día de este castigo, que más que castigo parecen unas vacaciones en Londres. Oye, yo encantado eh. Esta noche he tenido que dormir con Pol porque las gemelas se empeñaron en dormir juntas. No tengo ningún problema en dormir con él, pero hubiera preferido dormir con Gigi.
Pol: Voy a la cocina, ¿vienes?
Ian: No tengo otra cosa mejor que hacer *me levante*
Pol: Espero que haya algo para poder desayunar.
Ian: Si por favor.
Llegamos a la cocina y empezamos a buscar por los armarios y el frigorífico. No había nada. ¿Y ahora qué? Pol se sentó en la encimera un poco cabreado. Teníamos hambre y no había nada. Me fije que al otro lado de la ventana coincidía la ventana de la cocina donde están nuestros padres. Parece 'Los Simpsons'. La abrí y me asome. Estaban todos allí, pero la ventana estaba cerrada. Busque algo que pudiera tirar a la ventana para que la abrieran. En cuanto lo encontré lo tire. Vi como mi padre abría la ventana.
David: Niño, ¿tu eres tonto? Que podrías haber roto el cristal.
Ian: Si tuviera mi móvil no hubiera tenido que recurrir a eso.
David: No empieces ya. ¿Qué quieres?
Ian: No hay nada para desayunar.
Pol: Creo que es parte del "castigo". Nos quieren matar de hambre y desacerse de todos nosotros.
David: ¿A quién sales tan dramático hijo?
Álvaro: A su madre.
María: Hablo el menos indicado.
Ian: Bueno, ¿nosotros que desayunamos? Que ustedes estáis ahí todos muy agustos comiendo tortitas, pero a nosotros que nos den.
Bea: Noa tiene dinero. Cuando ella se levante vais todos a hacer la compra.
Pol: Pues entonces nos podemos morir de hambre.
Blas: ¿Qué habéis hecho para que sean tan pesados? *le dijo a nuestros padres*
De pronto escuchamos el timbre. Vale, esto es muy raro. ¿Quien sera? Fuimos a abrir y allí estaba Alba con dos platos.
Alba: Buenos días chicos.
Ian: Hola.
Alba: ¿Os apetece desayunar? He traído algo *rió*
Pol: ¡Si! Entra.
Ian: Gracias *sonreí*
Alba: No hay de que. Sabia que os levantareis temprano, pero a los demás no les digáis nada.
Pol: Somos una tumba *dijo mientras comía*
Alba: Una cosita, ¿lo de dejar a Alexia en el aeropuerto lo teníais planeado o fue un descuido?
Ian: Descuido, ¿ha pasado algo con tu hermana y Salva?
Alba: Lo de siempre. Han empezado a gritarme y ya.
Pol: No os lleváis muy bien ¿no?
Alba: Con mi hermana si. El problema es Salva, pero de igual. Además, todos sabemos como es mi sobrina.
Ian: Si hija, si. Tiene tela.
Alba: Creo que sale a la familia de mi padre.
Pol: Oh, entonces mejor que no se junten mucho.
Alba: Tienes razón *rió*
Ian: ¿Por qué habéis hecho esto? Nos habéis castigado otras veces y nunca habéis hecho esto. Es raro.
Alba: No se...
Pol: Vamos, ¿ahora nos vas a decir que no puedes contárnoslo? Pues valla mierda.
Alba: No es eso, solo que... si os lo cuento vuestros padres me mataran. En realidad ha sido cosa de ellos, pero luego nos llevamos nosotras el muerto. Esto no es ningún castigo ni mucho menos. ¿De verdad pensáis que yo castigaría a las chicas viniendo a Londres?
Ian: Pues no, no te pega mucho eso.
Pol: ¿Y lo de los móviles?
Alba: Algo teníamos que hacer para que pareciera un castigo de verdad. No os preocupes, en unos días os los daremos, pero solo los moviles *miro a Pol*
Pol: ¿Qué?
Alba: Tienes una pequeña adicción a todo lo electrónico. ¿En serio utilizas todo eso?
Pol: Si, cuando se le acaba la batería a una cosa cojo la otra, y así sucesivamente.
Alba: Dios, ¿tu cuando sales?
Pol: Pues cuando salen todos. No voy a ir solo como los locos.
Ian: Ya sabemos que a ti siempre te ha gustado eso de ir sola *rió*
Alba: Me habéis pillado. Por cierto, ¿los demás todavía están dormidos?
Pol: Si, ¿por qué?
Alba: En una hora debéis estar todos preparados.
Ian: ¿Para qué?
Alba: Vamos a ir al estudio. No puedo decir nada más *Pol me miro*
Ian: Oh no, ni de coña chaval. Yo no pienso despertarlos a ninguno. No quiero que las chicas me den de hostias.
Pol: Pues yo tampoco pienso hacerlo.
Alba: Pero mira que sois exagerados eh. Anda, venid conmigo.
Nos levantamos y subimos con ella para despertar a los demás. Primero entramos en la habitación de Jaime y Noa. En cuanto entramos Alba se acerco a la cama y tiro del edredón con lo que hizo que Jaime se cayera al suelo.
Jaime: ¿Qué haces? Pareces tonta tita.
Alba: Me parezco a tu madre. Venga arriba los dos. Tenéis media hora para estar abajo ya listos. Como no lo estéis en media hora ya sabéis.
Noa: ¿Qué hora es?
Ian: Las nueve *reí*
Jaime: ¿A vosotros os ha hecho lo mismo?
Pol: No, pero a las chicas se lo va a hacer *rió*
Salimos de la habitación de la parejita y fuimos a la de las chicas. Cuando entramos estaba todo absolutamente oscuro. Alba se acerco a la cadena la encendió. Luego la puso a todo volumen. El salto que pegaron las chicas no fue normal. Parecían spiderman o algo.
Gigi: Mamá, no son horas eh.
Alba: ¿Preferís el agua con hielo?
Beca: Yo ya me levanto, tranquila mujer. Con que fuerzas te has levantado hoy eh.
Alba: Venga, en menos de media hora os quiero abajo listas para salir.
Gigi: ¿A donde vamos?
Alba: ¡Menos de media hora! *dijo mientras se iba*
Beca: Venga, fuera que nos tenemos que cambiar.
Pol: Ah, si a nosotros no nos importa. No te preocupes.
Gigi: Pero a nosotras si.
Ian: Pues nos damos la vuelta.
Gigi y Beca: ¡FUERA!
Pol: Vale, vale. Tranquilas que os va a dar algo.
Fuimos a nuestra habitación y empezamos a buscar la ropa que nos pondríamos.
Pol:
Jaime:
Ian:
Noa:
Gigi:
Beca:
Salimos todos corriendo de nuestras habitaciones para que Alba no nos echara la bronca. O cualquier otra cosa. Cuando llegamos abajo todos nos estaban esperando. Los saludamos y salimos de casa. Teníamos que ir andando, y no es que estuviera muy cerca el estudio. Que pereza da con lo temprano que es. Ahora me encantaría poder llevar moto, y tenerla también claro. Que estúpido parezco algunas veces señor.
Álvaro: Bueno chicos, pues ya hemos llegado.
Pol: Pero, esto no es ningún estudio.
Carlos: Alba, te dijimos que no dijeras nada.
Alba: Solo dije que iríamos a un estudio *se cruzo de brazos*
Jaime: O el golpe que me he dado por culpa de aquí mi tía me ha afectado o no me estoy enterando de nada.
Dani: Es que aun no hemos dicho nada.
Beca: Pues ya estáis tardando. Tengo hambre y necesito comer ya.
Carlos: Pero si tu madre os ha llevado antes el desayuno.
Gigi: Pues como no se lo haya comido ella, nosotros no hemos visto nada *Pol Alba y yo empezamos a reírnos*
Jaime: La ultima vez que dejamos a estos tres solos. La próxima explotan algo y nos echan las culpas a nosotros.
Alba: Si hubieras estado despierto.
Jaime: Si me hubieras llamado antes.
David: ¿Vais a tardar mucho? Digo, para seguir nosotros y que vosotros os quedéis ahí.
Jaime: No, que si no me aburro *Alba lo miro mal*
Blas: Bien, pues entremos.
María: A partir de ahora hasta que nos vallamos todos trabajaremos aquí.
Noa: ¿Como? Si esta todo en bruto.
Bea: Limpiaremos, pintaremos y decoraremos todo esto para que la segunda planta sea un estudio de música y en la que estamos sea una academia de baile.
Gigi: Otra academia.
Carlos: Otra no, la misma. Solo la traspasaremos junto con el estudio que tiene vuestro tío en su casa.
Beca: ¿Para qué?
David: A partir de ahora viviremos aquí, en Londres.
Todos: ¿¡QUÉ!?
Jaime: Es broma ¿no?
Marta: No, no lo es. Podréis terminar lo que queda de curso en Madrid, pero luego volveremos aquí. Chicos, sabéis que allí las cosas no van muy bien en todos los aspectos posible. A vuestros padres les hicieron la oferta de montar juntos un estudio aquí y aceptaron. Nosotras trabajaremos en la academia. Vosotros podréis seguir estudiando aquí. No es nada malo.
Gigi: Que aquí siempre hace frió y esta lloviendo. Así no me voy a poner morena en la vida.
Beca: Cariño, ya lo estas. Te tostaste cual grano de café en Alicante. Te durara hasta el verano que viene.
Ian: ¿Pretendeis que dejemos todo lo que tenemos en España para venirnos aquí.
Dani: Este verano lo tendréis libre para hacer absolutamente lo que queráis, sin pasarse. Digamos que es un poco recompensa por decíroslo así.
Beca: ¿Lo qué queramos?
Carlos: Si.
Gigi: ¿Incluyen viajes?
Álvaro: Si no hay más remedios.
Jaime: ¿Podre ir al festival de Amsterdam?
Bea: Eh, eh, eh. Quieto ahí. Hemos dicho sin pasarse.
Jaime: Mamá, por favor *le puso ojitos*
Ian: Por favor.
Pol: Venga.
David: Hay si, pero iréis todos juntos.
Jaime: Bien.
Beca: A ver que yo me aclare. Nos estáis diciendo que mientras estemos aquí tendremos que reformar todo esto porque sera donde trabajéis a partir de ahora, que nos vendremos a vivir aquí para siempre y que este verano nos dejareis hacer lo que nosotros queramos ¿verdad?
Alba: Si, es eso lo que hemos dicho.
Noa: Yo tengo una duda. ¿Seguiremos viviendo donde estamos ahora?
Ángela: Si.
Ian: Guay, ¿cuando empezamos?
María: ¿Tan fácil?
Pol: Mamá, sabemos perfectamente que lo habéis hecho por nosotros.
Noa: Yo no tengo problema. Siempre dije que algún día me vendría a vivir aquí.
Gigi: A nosotras mientras nos dejéis hacer lo mismo que hacíamos en Madrid.
Jaime: Iremos a ver al Manchester jugar ¿no?
Dani: Niño, eso ni se pregunta.
David: Bueno, pues como no tenemos ningún problema nos vamos. Mañana volveremos para empezar.
Ian: ¿A donde vamos?
Noa: Lo primero a comprar, que no tenemos nada en casa.
Carlos: Luego podemos ir donde queráis. Y nada de ir de compras, que os conozco *señalo a Gigi y Beca*
Gigi: Jo, me ha pillado *rió*
Bea: Anda vamos.
Salimos de allí y fuimos a comprar. Era algo insoportable ya que nosotros cogíamos todo lo que queríamos, bueno todo tampoco, y luego llegaban nuestros padres y lo cambiaban por cualquier chorrada de las de ellos. Si vamos a vivir "solos" podemos hacer la compra sin su ayuda. En serio, cogí como dos veces helado y las dos veces mi madre lo saco del carro. No mola absolutamente nada. Pero hay no acaba la cosa. ¿Quien cocinara? Las chicas no saben hacer gran cosa y nosotros menos aun. Me voy a divertir mucho y también pasare hambre, si. Cuando volvamos buscare un gimnasio, no creo que sea buena idea estar todo el día con las chicas haciendo lo que ellas quieran.
Gigi: ¿En qué piensas? *me dijo al oído*
Ian: En que pasaremos hambre.
Gigi: Si, como sigan así harán la compra para ellos. Valla lata, no me han dejado coger chocolate.
Ian: Ni a mi el helado.
Gigi: Oye, ¿y si nos divertimos un poco?
Ian: ¿Qué?
Gigi: No es nada raro. Intentamos irnos sin que se den cuenta y nos vamos los dos solos. Seguro que sera mucho más divertidos que hacer la compra con los abueletes *reí*
Ian: ¿Sabes que si nos pillan se acabo todo?
Gigi: El que no arriesga no gana. Si no quieres venir no vengas, pero yo pienso irme. No aguanto más.
Ian: Esta bien, a la de tres nos damos la vuelta y empezamos a andar hacia la salida. Si preguntan vamos a ver la fruta o algo.
Gigi: Bien.
Ian: Uno... Dos... Tres.
Nos dimos la vuelta y empezamos a andar a la salida. Cuando estábamos a punto de salir de la calle donde estaban todos debatiendo si llevarse los cereales normales o los de colores escucho la voz de mi padre. Este hombre tiene ojos hasta en el culo.
David: ¿Donde vais?
Gigi: Quiero mirar la fruta.
David: Ya hemos estado antes.
Gigi: Ya, pero quiero mirar si hay... *me miro*
Ian: Si hay ¿ciruelas?
David: Eh... esta bien. Id a mirar. Si cogéis que no sean muchas.
Gigi: Claro.
Nos volvimos a dar la vuelta. Cuando estábamos seguros de que no nos verían Gigi me cogió de la mano y empezó a correr. En cuanto salimos de aquella especie de supermercado seguimos corriendo hasta volver la esquina. Lo mejor de esto es que si nos perdemos nos dan por culo, así de claro. No tenemos ningún móvil para llamar, así que va a ser divertido. Ya estoy viendo la cara de todos cuando aparezcamos por casa. Pensándolo mejor, creo que deberíamos volver dentro.
Ian: Gigi, no creo que sea muy buena idea. ¿Sabes la que me puede dar mi padre? Por no hablar de mi madre y de todos claro. Porque tu padre también y...
De pronto empezó a besarme. Vale, esto es nuevo. Una cosa es que a mi me guste jugar como el día de su cumpleaños y otra muy distinta es escaparnos y que de pronto empiece a besarme. Creo que ahora es ella la que intenta volverme loco a mi. Esta más que claro que lo esta consiguiendo.
Gigi: Cariño, hablas más de lo que pensaba.
Ian: ¿A qué ha venido esto?
Gigi: Llevo desde el día de mi cumpleaños queriendo hacerlo. No es ninguna novedad que me gustas ¿no? *se encogió de hombros*
Ian: Yo pensaba que tu eras la tímida y recatada.
Gigi: Delante de mis padres podre ser una santa, pero ya ves que tengo poco. ¿Vamos?
Ian: Claro.
Empezamos a andar, yo sin saber donde ya que era Gigi la que guiaba. No dejaba de darle vueltas a lo que acaba de pasar. Me acababa de besar y después va y me dice que le gusto. ¿Donde esta la Gigi de siempre y qué han hecho con ella? ¿Qué pasa? ¿Se han cambiado los roles ella y Beca? Oh no... Lo sabia, sabia que esto pasaría. Si es que soy gilipollas. Lo que pasa es que se han cambiado. Esta no es Gigi, es Beca. Pero si es Beca ¿por qué me ha besado? No entiendo absolutamente nada. Aunque bueno, puedo comprobar cual de las dos es. Gigi tiene un tatuaje justo detrás de la oreja. Es una especie de mariposa. Si consigo mirar detrás de la oreja estaré seguro. Ahora el problema es como lo hago.
Ian: Yo que tu me arrecogeria el pelo. Con este viento no creo que sea buena idea llevarlo suelto.
Gigi: ¿Con qué? No tengo gomilla.
Ian: Ten, te servirá *le di una pulsera elástica*
Gigi: Gracias, ahora tendrás que esperar un momento.
Ian: Claro.
Miraba atento mientras la veía recogerse el pelo. Cuando tuvo la cola bien alta la mire detenidamente. Lo sabia, es Beca.
Ian: Pensaba que a ti te gustaba más Pol.
Beca: ¿De qué hablas?
Ian: Vamos, se perfectamente que eres Beca, no tienes el tatuaje. Además, se te nota la señal del pircing de la nariz. ¿Pensais que soy idiota? ¿Que por ser el pequeño ya podéis hacer conmigo lo que os de la gana? Pues no. Vuestros jueguecitos a mi no me van. No entiendo porque me has besado. Sabes perfectamente que me gusta tu hermana. Por no hablar la de hostias que me dará Pol en cuanto se entere.
Beca: Ian, por favor déjame que te lo expliques. Era solo...
Ian: No Beca, no quiero que me expliques absolutamente nada. Ya me ha quedado todo bastante claro. Vosotras no aprendéis nada. Hace dos días no nos hablábamos por lo que paso con Alexia y ahora vienes tu y haces esto. Me parece demasiado fuerte.
Beca: Joder Ian necesitaba hacerlo ¿vale?
Ian: Que me da igual. Entiéndelo, no quiero que te acerques a mi. No después de lo que ha pasado.
Beca: Ian yo...
Ian: No digas lo siento Beca. Conmigo no funciona *me di la vuelta dispuesto a irme*
Beca: ¿Donde vas?
Ian: No te importa. Vuelve con los demás.
Beca: ¿Y si te pasa algo?
Ian: Que te vallas y me dejes tranquilo.
Empecé a andar y la deje allí plantada. En serio me parece muy fuerte lo que acaba de hacer. Esto no tiene ningún tipo de justificación. Siempre me hacen lo mismo, y no solo ellas. Con la excusa de que soy el pequeño de los seis... Pues para ser el pequeño a veces pienso que soy el que más cabeza tengo de todos. Como tenia las llaves de casa decidí volver y quedarme allí. Después de esto no tengo ganas de verle la cara a ninguno de los cinco. Seguro que esto lo han planeado entre todos. Llegue a casa deseando que no hubiera nadie y menos mal, porque tuve suerte. Entre y fui directo a mi habitación. La cual a partir de hoy tengo que compartir con Gigi ¿o lo haré con Beca? Pero ahora mismo lo que necesito es distraerme con algo. Si tuviera algo para poder escuchar música seria fantástico. Pero mis padres me tuvieron que quitar el móvil y el iPod. En una de las esquinas de la habitación vi la funda de una guitarra. ¿Habra una dentro? Pues no lo se, pero si no lo compruebo me quedare con la intriga. Me levanto y voy hacia aquella esquina. Al coger la funda no pesa mucho, puede que este vacía. Vuelvo a la cama y la abro. En ese momento me encuentro con una de las mejores guitarras eléctricas que he visto nunca.
Es fantástica y esta totalmente nueva. Esta guitarra cuesta un pastón y yo la tengo ahora mismo entre mis manos. Si ya antes estaba flipando ahora estoy... no se, pero me encanta. De eso si estoy seguro. Otra cosa que es segura es que la tendré que afinar. No suena nada bien. Así que me siento en la cama y empiezo a disfrutar de esta maravilla de guitarra.
Después de estar como media hora trasteando la guitarra decido guardarla y dejarla en su sitio. Me acabo de dar cuento que ni si quiera se de quien es y no quiero que nadie se enfade por haber tocado su guitarra. Me vuelvo a la cama y me tumbo mirando el techo. Aun no entiendo porque lo ha hecho. A veces pienso que esta loca y que necesita ayuda. Beca tiene unos cambios de humor que no son nada agradables. Sin darme cuenta me quedo dormido mirando aquel techo blanco.
De pronto, sin saber cuanto tiempo llevo dormido ni que hora es, noto como alguien me llama. Abro los ojos y allí veo a mis padres. Mi madre con cara de alivio y mi padre con cara de "Te libras porque tu madre no me deja".
Ian: ¿Qué pasa?
Marta: Cariño, pensaba que te había pasado algo. Beca nos dijo que te habías ido porque no te encontrabas bien. ¿Como estas?
Ian: No se, pregúntale a ella que fue la que me obligo a que saliera de la tienda y luego me beso mientras yo pensaba que era Gigi.
David: ¿Qué?
Ian: Que fue ella la que me dijo que nos fuéramos los dos solos. Cuando salimos de allí me beso. Luego me di cuenta que no era Gigi y me fui dejándola allí.
Marta: Eso quiere decir que no estas nada bien.
Ian: Pues no. Todos piensan que por ser el pequeño pueden hacer conmigo lo que ellos quieran y no me da la gana. Se hacer las cosas yo solo. No necesito que Pol o Jaime estén detrás de mi diciéndome como lo tengo que hacer. O que las chicas me utilicen para lo que ellas quieran.
David: No creo que lo hagan a propósito Ian *se sentó a mi lado*
Ian: Ya, pero luego siempre soy yo el que sale mal de todo esto.
David: Lo se, y no esta nada bien, pero son tus amigos.
Ian: Claro.
Marta: ¿Qué tal si bajas con nosotros y comes algo? Hay helado de turrón *sonrió*
Ian: Vamos, oye papá ¿la guitarra que hay ahí es de alguien?
David: Tuya.
Ian: ¿Enserio?
David: Claro que si hijo, sabia que te iba a gustar.
Ian: Me encanta, es preciosa.
David: Anda, vamos que yo tengo hambre.
Ian: Si si.
Llegamos abajo y todos se quedaron mirándome. Lo malo de esto es que mi "tío" Dani seguro que se ha dado cuenta de lo que realmente ha pasado. Me senté en el único sitio que quedaba libre, que casualmente era a su lado. Que coincidencia ¿verdad? En cuanto me senté me miro fijamente. Ahora entiendo cuando Bea dice que no se puede resistir a esos ojos. Me esta intimidando, y mucho.
Dani: Tenemos que hablar *susurro*
Ian: No hace falta.
Dani: Si hace falta. Sera a las malas si no cedes.
Ian: Puede que sea por culpa de tu querida sobrina *susurre*
Dani: ¿Cual de las tres?
Ian: B.
Dani: Ella no le haría daño ni a una mosca.
Ian: Me parece que estas muy equivocado *me levante*
Dani: Siéntate ahora mismo.
Ian: Me gustaría comer tranquilo.
Dani: Y lo harás, pero después vendrás conmigo. Tengo algo que darte.
Ian: Esta bien.
Alba: Ian, ¿estas mejor? Beca dijo que no te encontrabas bien.
Ian: Estupendamente, solo necesitaba estar solo tita.
Blas: La próxima que vallas a hace eso nos avisa. Nos has pegado un buen susto a todos.
Ian: Por supuesto, lo ultimo que queréis es que me pierda por Londres. Ya sabéis, por eso de que soy el pequeño despistado de esta gran familia.
Marta: Ian...
Bea: Ian, tu nunca has sido despistado. Si es verdad que eres el más pequeño, pero eso no tiene nada que ver.
Ian: Valla, alguien que piensa lo contrario *mire a Beca y agacho la cabeza*
Carlos: ¿Pasa algo?
Ian: No se, a lo mejor me he perdido algo.
Beca: Para ya por favor.
Ian: No quiero. Mira, mejor me voy. No quiero causarte ningún problema. Bastante tengo con el que tu me has causado a mi. La próxima vez lo pensaras dos veces, si es que piensas algo *me levanto*
Dani: Quieto.
Ian: No me da la gana. Dejarme en paz joder.
Beca: Lo siento mucho Ian.
Ian: Ya te dije antes que te ahorraras ese lo siento. No me sirve de nada. Has metido la pata, y hasta el fondo.
Beca: Ya te dije antes que necesitaba hacerlo.
Ian: Claro ¿y quien mejor que el gilipollas de turno?
Beca: Nunca he dicho que fueras gilipollas.
Ian: No, si te parece después de lo que has hecho me dices en toda mi cara que soy gilipollas. Ya si quieres dame una hostia, solo falta eso.
Beca: Si me dejaras que te lo explicaras.
Ian: ¿Qué me vas a explicar? Que necesitabas aclarar tus sentimientos. Pues hablas con tus amigas como hacen todas. No vengas y me be..
Beca: Cállate *me interrumpe*
Ian: ¿Por qué? ¿No lo saben? ¿No saben lo qué ha pasado? Pues yo estoy encantado de contarlo. De contar que has venido a mi y me has hecho pensar que eras Gigi. Después de eso me has convencido para salir de donde estaban todos y me has besado como si fuera lo más normal del mundo. ¿Es eso lo que no saben?
Gigi: ¿Qué?
Beca: Gigi por favor, dejame que te lo explique.
Gigi: Dime que lo que acaba de decir se lo ha inventado. Dime que no es verdad.
Beca: Lo siento *cierra los ojos*
Gigi: ¿¡Por qué!? *se levanto*
Carlos: Gigi, tranquila *le agarro*
Beca: Pol...
Pol: Te acepto que me digas que lo has hecho por lo que paso con Alexia, pero podrías haberlo hecho con otro. Tu hermana no tenia nada que ver en esto. El que la jodió fui yo, no ella.
Beca: No digas eso.
Pol: ¿Prefieres que te aplauda? Porque no me sale. Ahora lo que me sale es... déjalo, no merece la pena. Me voy de aquí.
Álvaro: ¿Donde vas?
Pol: Fuera de aquí, no quiero seguir escuchando más.
Jaime: Espera, vamos contigo *él y Noa de levantaron*
Gigi: ¿¡Piensas decir por qué cojones me has hecho esto!?
Beca: ¡Por ti! Para que no te pasara lo mismo que a mi. Para estar segura que ibas a estar bien.
Gigi: No, no es por eso, y lo sabes perfectamente. Nunca te importado eso, nunca. Querías vengarte de Pol. Querías que él pasara por lo mismo que has pasado tu. Querías que Ian pensara que era yo para que... para darle a entender que yo soy como tu. Deseabas que ninguno nos enteráramos de nada porque así podrías volver a intentarlo. Dime, ¿cuantas veces lo has hecho? ¿Cuantas veces le has hecho pensar a los demás que eras yo? Somos hermanas gemelas. Estas pagando todo el odio que le tienes a Alexia conmigo. Te he ayudado en todo lo que me has pedido. Incluso he llegado a hacer exámenes por ti, solo para que ese fin de semana pudieras salir. Y ahora vas y me haces esto. Rebeca no...
Alba: Gigi, vete con tu tía fuera *dijo seria*
Bea: Ven cariño, vamos a por agua.
María: Voy con vosotras.
Ángela: Creo que yo también.
Alba: ¿En qué estabas pensando?
Beca: No lo se mamá.
Alba: ¿Pensaste en tu hermana en algún momento?
Beca: Si.
Alba: ¿Entonces por qué lo hiciste?
Beca: No lo se.
Alba: ¿Pensaste en Ian? ¿En nosotros? ¿Te paraste a pensar aunque sea un solo segundo en todo lo que pasaría después? Tu hermana esta destrozada, Ian no quiere ni mirarte a la cara, por no hablar de Pol, tus tíos no te reconocen, tu padre tampoco y vas a conseguir que pierda el... *se quedo callada*
Carlos: Alba siéntate y tranquilízate un poco por favor *me di la vuelta*
David: ¿Donde vas?
Ian: A por agua, creo que le vendrá bien para tranquilizarse.
Alba: Mejor voy contigo.
Beca: ¿Piensas dejarme sola con ellos?
Alba: Haberlo pensado antes.
Empecé a andar hacia la cocina seguido de Alba. Vi como se sentaba en la encimera mientras yo cogía el vaso para llenarlo de agua fría.
Alba: Lo siento.
Ian: Déjalo, creo que debería estar acostumbrado. Posiblemente lo haya hecho antes *me encogí de hombros*
Alba: No se que se le ha podido pasar por la cabeza para haceros eso.
Ian: Yo tampoco.
Alba: Va a ser complicado *se toco la barriga*
Ian: ¿Estas...?
Alba: Si, pero después de esto pienso que todo lo que hecho durante estos años se ha ido a la basura y que lo que valla a hacer con él también se ira a la basura.
Ian: No es tu culpa. Se de sobra que tu y Carlos siempre habéis hecho lo mejor para las dos.
Alba: ¿Sabes? A veces pienso que todo se debería de haber acabado aquel día que...
Ian: Y yo pienso mucho que soy un error. No cuadra mucho que todos se llevan algunos meses y yo me lleve algo más de un año.
Alba: Eso no fue un error. Recuerdo perfectamente el día que tu madre nos dijo que querían tener un niño. Tu tía Lucia estaba con nosotros cuidando de todos mientras nosotros hablabamos y hacíamos la comida. Aquel día se le veía muy contenta.
Ian: ¿Paso mucho tiempo hasta que se quedo embarazada?
Alba: Unos tres meses *rió* Los cuales apenas salían de casa *reímos*
Ian: Dios, que vergüenza.
Alba: ¿Podras perdonarla?
Ian: Con los días lo haré. El problema es si Gigi podrá hacerlo.
Alba: Tienes razón.
Ian: No quería decirlo así de golpe, pero no podía más.
Alba: Tranquilo, se lo que es eso. Te recuerdo que tengo cuatro hermanas. Ninguna igual que yo, pero lo son *suspiro* Igual si pasan algún tiempo con sus abuelos lo arreglaran. Ellos seguro que saben como hacerlo.
Carlos: Alba...
Alba: ¿Si?
Carlos: ¿Estas bien?
Alba: Dentro de lo que cabe. ¿Como ha ido?
Carlos: Mal.
A los dos se les notaba en lo ojos la tristeza y la pena por lo que acababa de pasar. Esto era lo que yo no quería que pasara. Para mi de verdad son como mis tíos. No quiero verlos así.
Carlos: Dice que Gigi tiene razón en todo lo que ha dicho. Que lo ha hecho por eso. Siente mucho que haya pasado esto. No quiere separarse de ella por algo así. Ella pensaba que iba a salir bien y que se quedaría en un pequeño juego secreto.
Alba: Si solo lo hubiera pensada un poco más.
Ian: No se si servirá, pero creo que se como conseguir que hablen y lo dejen todo claro.
Carlos. ¿Estas seguro? No queremos que acabes peor.
Ian: En ese caso si acabo peor sera cosa mía, no de ninguna de ellas.
Alba: Creo que no pasara nada por intentarlo *lo miro*
Carlos: De acuerdo.
Ian: Necesitare la ayuda de todos.
Alba: Claro.
Solo espero que todo esto salgo bien.







Siguelo pronto por favor :))
ResponderEliminar