sábado, 6 de julio de 2013

Capitulo 19.

*Narra Dani*

Como estos dos sean capaz de decir algo me muero. No quiero pelear con Carlos, y mucho menos con Alba. Conseguí que se callaran.
Llegamos a casa de las chicas y entramos. Se sentaron todos en el sofá  y cuando Marta fue a sentarse no había sitio. Fue a sentarse en el suelo, entonces David dijo:

David: Eh no, siéntate aquí.
Marta: ¿Y tu qué?
David: Pues al suelo.
Marta: No quédate ahí. A mi no me importa.
David: ¿Y si te sientas en mis piernas?
Marta: Bueno, si piensas que estarás cómodo... vale.
David: Pues venga.



*Narra Ángela*

Tenia dos preguntas en mi cabeza. ¿Quien le gustaba a Dani? y ¿A David le gusta Marta?
También tengo que buscarle novia a mi hermano y a Dani. Por un momento me imagine a Dani y mi hermano saliendo juntos y me reí, todos me miraron...

Ángela: Tranquilos no es nada. Yo y mi cabezita.

Habré parecido tonta ahí riéndome sola, pero bueno, eso es un ejemplo de que soy feliz. Sobretodo porque estoy con mi pequeño, Blas. Me acurruque en sus brazos, nunca había estado tan cómoda.

Marta: Que bonito es el amor, joder...
Ángela: Señorita, ¿te has dado cuenta donde estas sentada?

Marta miro a David.

Marta: Eso no quiere decir nada.
Blas: Cuando pase un tiempo cambiareis de opinión, lo se.



*Narra Carlos*

El día de hoy ha sido un poco raro, pero da igual, me llevo la felicidad de poder estar con Alba. Me dice cada cosa la jodía.

Alba: Jó, tengo sueño.
Carlos: Pues duérmete.
Alba: Es que aquí no puedo. Tengo una idea.
Carlos: Y esa idea es...
Alba: ¿Y si nos vamos a mi habitación?
Carlos: Por mi vale.

Nos levantamos, íbamos hacia las escaleras cuando escuchamos...

Ángela: ¿A donde se supone que vais?
Alba: A mi cuarto, quiero dormir tranquila.
David: Si claro... dormir.

Alba se giro y lo miro mal, muy muy pero que muy mal.

Carlos: Déjale, es así siempre. Vamos.

Entramos en su habitación  y la verdad es que era bastante grande. Nos sentamos en la cama y empezamos a hablar. Bueno, hablar lo que se dice hablar, no hablamos mucho la verdad. No podía estar solo con ella y no besarle. Ademas creo que a ella le pasaba lo mismo.

Alba: ¿Sabes? Pensaba que eras más de rubias.
Carlos: Bueno, eso nunca se sabe.
Alba: Entonces, ¿qué te gusto de mi?

Tierra tragame, pensé en ese momento.

Carlos: De ti me gusto todo. Lo servicial, simpática y divertida que puedes llegar a ser. Sin dejar atrás todas las cosas que me dices. Con cada una de ellas me enamoras más que con la anterior.
Alba: Jó que bonito. Me vas hacer llorar.
Carlos: No, eso nunca princesa.

Me beso, ese beso lo cogió con ganas, me mordió el labio. Eso me vuelve loco. En cuanto me lo hacen es como... no se explicarlo. Siguió besándome, cuando se separo sus labios estaban hinchados. Ahora fui yo el que la beso. Se le veía tan bien.

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