*Narra Alba*
Llegue riéndome con Carlos. Él me traía en brazos, ya sabéis por lo de mi pie. Nos reíamos tanto que casi lloro.
Eso de que mi novio me tuviera que llevar al baño era un poco raro la verdad. Cuando salí del baño Carlos por poco se cae. Menos mal que se agarro a donde pudo. Si no se hubiera pegado una leche tremenda.
Llegamos al jardín y todos se quedaron mirándonos.
Dani: ¿A qué viene tanta risa?
Alba: El torpe de Carlos *dije riendo*
Carlos: Si, soy torpe *se rió*
Álvaro: ¿Qué ha pasado ya?
Carlos: Que me iba a caer... *todos reímos*
David: Bien Carlos, tu siempre tan torpe.
Carlos: Si... que le vamos hacer.
Me faltaba hasta el aire de tanto reírme. Pensé que moriría de la risa, os lo juro.
Ángela: Respira Alba, respira.
Alba: Uff es que ha sido buenísimo *dije riendo*
Carlos puso un poco la cara larga. Me había pasado un poco riéndome la verdad. Así que como pude me acerque a él. Llegue a él y le di un beso, él empezó a reírse.
Carlos: Hombre, por fin esta cara sirve para algo.
Dani: Ostias tío, pues eso es complicado eh.
Alba: Danielito, que porque seamos cuñados no significa que puedas decir eso.
Dani: Vale, tranquila. Pero por favor no me digas Danielito. Me da muchísimo coraje.
Yo seguí a lo mio con Carlos. De repente me entro frió Desde lo del pie me suele pasar mucho. Carlos se dio cuenta y me cogió en brazos. Pobre siempre me tiene que coger.
Marta: ¿Donde vais?
Carlos: A dentro.
Sergio: Ala otros dos *todos se rieron*
Alba: ¿El qué?
Sergio: Nada, nada *dijo riendo*
En fin, este Nenu siempre estuvo muy loco.
Carlos y yo nos fuimos al salón Puso la tele y que casualidad, estaban echando Harry Potter. A los dos nos encanta. Se sentó a mi lado y me eche sobre él. Empezó a tocarme el pelo.
Alba: Cariño, si sigues así me quedare dormida.
Carlos: No creo que lo hagas.
Alba: ¿Por?
Carlos: Pues por esto...
Empezó a besarme. La verdad es que era la primera vez que lo hacia así Era tan bueno conmigo que... no se, se lo merece todo. De pronto me dijo:
Carlos: ¿Y si salimos?
Alba: Carlos, te acuerdas de mi pie ¿verdad?
Carlos: Si claro. Pero donde iremos eso no sera problema.
Alba: Si a ti te parece bien, a mi también.
Carlos me volvió a coger, fuimos a la entrada. Cogí mis muletas y nos fuimos sin decir nada. Fuimos al Starbucks de la esquina. Entonces me dijo:
Carlos: Quédate aquí, ahora vuelvo. Te quiero presentar a alguien.
Él se fue y cuando volvió lo hizo con Sonia, Rox y Alba. Ellas no me conocían pero yo a ellas si. Eran Sweet California. Muy buenas amigas de los chicos. Este Carlos nunca se cansara de darme sorpresas.
Cuando llegaron a la mesa Sonia se abrazo a mi corriendo.
Carlos: Sonia, deja que te la presente por lo menos ¿no?
Sonia: Es que es paisana mía. Tu como tienes a Rox y a Alba.
Todos empezamos y reírnos La verdad es que había tenido mucha gracia. Carlos me las presento y empezamos a hablar.
Rox: ¿Como llevas lo de tu pie? Ya nos lo contaron los chicos.
Alba: Pues ahí va. Necesito quitármela ya.
Carlos: Bueno cariño ya te queda menos *dijo cogiéndome la mano*
Sonia y Rox: Ohh que bonito chicos.
Alba: Tengo una idea.
Carlos: A ver la idea. Porque mira como acabo la ultima.
Alba: No es eso... chicas veniros a casa. Están todos, ademas hay piscina. Se estará bien.
Las chicas aceptaron y nos fuimos a casa. Iba hacia mi casa con Sweet California. Creo que esto es un sueño.
*Narra Blas*
Le mande a Álvaro un mensaje diciendo que fui a por las entradas para el concierto y que no dijera nada. Él me contesto con un `Claro´. Que gran amigo es.
Me puse una gorra y unas gafas de sol. No tenia ganas de pararme a hacerme fotos.
No había mucha gente así que las compre rápido Tenia la felicidad de Ángela en mis manos. Llegue a casa de las chicas, escondí las entradas en la maleta que tenia en la habitación de Ángela. De repente oí como alguien subía y salí corriendo.
Bea: Hola Blas.
Blas: Hola Bea.
Los dos reímos. Entonces llego Álvaro y me sonrió.
Álvaro: Blas, tengo que hablar contigo... a solos.
Bea: Que miedo *rió* os dejo solos.
Álvaro: Gracias Bea.
Blas: ¿Qué quieres?
Álvaro: ¿Las tienes?
Blas: Claro, se las daré el día de su cumpleaños.
Álvaro: Verdad, es dentro de poco. Habra que hacerle una fiesta sorpresa ¿no?
Blas: ¿Lo dudabas?
Álvaro: Ese es mi Blas fiestero.
Los dos reímos. La verdad es que él era con el que mejor me llevaba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario