jueves, 11 de julio de 2013

Capitulo 32.

*Narra Ángela*

Salimos fuera como nos dijo Dani, y vimos una Harley negra.

Bea: Cariño... es... una... Harley. ¡Me encanta!
Dani: ¿Lo ves? Te lo dije.
Ángela: Dios es preciosa.
Marta: Ahí tienes toda la razón.
Blas: Bueno Romeo, ¿cuando vas a llevar a tu Julieta a dar una vuelta? *todos reímos*
Dani: Ahora mismo.

Entonces le dio un casco a Bea. Se montaron y se despidieron de nosotros.
En ese momento llegaron Alba y Carlos.

David: Mirad los que aparecen. Los que estaban en el salón...
Carlos: Fuimos a dar un paseo.
David: Ah muy bonito. Se vais sin decir adios ni nada. Que bien.
Alba: ¿Por qué estáis todos aqui?
Álvaro: Os estábamos esperando.
Carlos: ¿Enserio?
Álvaro: no, es que Dani tiene una Harley y se ha ido con Bea a dar una vuelta.
Carlos: Ah muchas gracias, yo te quiero eh Álvaro.

Todos empezamos a reírnos. Ellos y sus tonterías. Que le vamos hacer.
Alba estaba rara, lo sabia. ¿Qué habrá pasado?

Marta: Bueno, ¿vamos para dentro?
Ángela: Si, tengo frió.

Blas me abrazo, dios pero que mono es este chico. Entramos y nos sentamos en el sofá.

Alba: Carlos, ¿puedes ayudarme a subir?
Carlos: Si, claro cariño, vamos.

Carlos subió a Alba. Al rato, cuando él bajo, aproveche y subí para ver que era lo que le pasaba.

Ángela: Alba.
Alba: ¿Qué pasa?
Ángela: Dime lo que te pasa.
Alba: No me pasa nada.
Ángela: Te conozco desde que eramos pequeñas. Se cuando te pasa algo.



*Narra Dani*

Me fui con Bea en la moto. Iba bastante rápido, pero a ella no le importaba.
La lleve al Calderón, quería que lo viera, así que aparque la moto y nos bajamos.

Bea: Cariño ¿qué hacemos aquí?
Dani: No se, quería traerte. Para mi es un sirio un tanto especial ¿sabes?
Bea: Claro que lo se cariño. Es el estadio de tu equipo. Del Atlético de Madrid. Todavía me acuerdo de las cosas que me cuentas.

Eso que me dijo me gusto mucho. Ahora tocaba llevarla a mi casa. Ella no ha estado nunca allí.

Bea: Y ahora ¿a donde vamos?
Dani: A mi casa. Tendrás que verla algún día ¿no?
Bea: Vale, pues la verdad es que si. Ya era hora.

Me reí y nos fuimos a casa. Cundo llegamos y entramos se quedo con la boca abierta. Por lo que veo le ha gustado.

Bea: ¡Valla! Na la esperaba tan grande.
Dani: Pues a veces se nos queda pequeña.
Bea: Lógico, sois muchos.
Dani: Ven... te voy a enseñar mi habitación.
Bea: ¿Seguro que lo que quieres es eso?
Dani: Claro que es eso.

Empece a reírme  sabia por donde iba. Si ella queria a mi no me importaba. Pero no, ahora no era el momento. Al menos para mi. Seguro que me entendereis.

Bea: Ala, que chula. Me encanta.
Dani: Gracias amor.
Bea: Más de una noche me tendrás aquí.
Dani: Todas las que tu quieras. Sabes que siempre podrás venir.

Nos tumbamos en la cama y le abrace. Cuando me di cuenta se había quedado dormida. Pobre estaba cansada, la verdad es que yo también. Se le veía tan adorable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario