*Narra Ángela*
Todo lo que había pasado con Carlos me superaba. Vale que yo no lo aguante ni debajo de agua. Porque no puedo, esta siempre hablando de chocolate, y eso me irrita. Creo que yo a él tampoco le caigo muy bien y lo disimula perfectamente. Que conste que yo también intento disimularlo. Es el novio de Alba y lo que menos quiero es pelearme con ella. Aparte es amigo de Blas y tampoco quiero que ellos tengan problemas por mi culpa. Pero de todo esto lo que peor me ha sentado ha sido que Alba me gritara por defenderlo a él. Por lo menos el meloncin rubio tiene algo de cabeza y ha sabido pedirme perdón. Eso ha estado bien por su parte, y me he prometido a mi misma no volver a hacer esto. Por el bien de todos. Ahora que esta todo arreglado Alba a propuesto que vallamos todos juntos a cenar. Cosa que me ha parecido muy bien. Después de todo somos una familia que nos queremos demasiado. No podremos estar demasiado tiempo separados, aunque lo intentaremos Salimos de la cafetería Blas y yo fuimos a casa para ducharnos y arreglarnos para la cena. Cuando llegamos a casa solo estaba mi padre. Supongo que mi madre estaría trabajando y mi hermano habrá salido a algún lado. O eso creía yo. Fuimos a mi cuarto y Blas se tiro en la cama.
Blas: Dúchate tu primero que yo estoy un pelin cansado.
Ángela: Vale, pero no te quedes dormido eh.
Blas: No tranquila.
Ángela: No se que me voy a poner. Eso es un grave problema.
Blas: Sabes que con cualquier cosa estas bien.
Ángela: Tienes razón. Creo que con que valla en ropa interior al estilo Miley iré perfecta *reí*
Blas: Tampoco se trata de eso.
Ángela: Ya lo se, era broma. No pensaba salir en ropa interior a la calle.
Blas: Vamos que yo no te lo impido eh.
Ángela: Guarrillo *reí* lo encontré.
Blas: ¿El qué?
Ángela: Pues lo que me voy a poner.
Blas: A ver.
Se lo enseñe y era esto:
Blas: Me encanta. Seguro que estarás preciosa.
Ángela: Gracias amor *le bese* me a ducharme.
Blas: Vale, no tardes mucho.
Cogí la toalla y fui al baño. Cuando estaba apunto de entrar note como alguien me tocaba el hombro. Pensé que era Blas o mi padre, pero cuando me gire vi a mi hermano haciendo el tonto.
Ángela: Álvaro, ¿qué haces?
Álvaro: Estaba aburrido. ¿Vais a salir?
Ángela: Si, hemos quedado todos para cenar.
Álvaro: Ah, que bien.
Ángela: ¿Tu no sales?
Álvaro: No.
Ángela: Puedes venir con nosotros.
Álvaro: Gracias hermanita.
Ángela: Díselo a Blas para que avise a los demás. Esta en mi cuarto.
Álvaro: Vale.
Mi hermano fue a hablar con Blas mientras yo me duchaba. No tarde más de diez minutos. Cuando salí me enrolle en la toalla y fui a mi cuarto a vestirme. Mi hermano aun estaba allí hablando de cosas raras con Blas.
Ángela: Blas, ya puedes ducharte y tu si te tienes que cambiar o algo venga.
Álvaro: Si señora *rió*
Ángela: Ahora enserio, vete que me tengo que vestir.
Álvaro: Ya me voy tranquila *se fue*
Blas: Voy a ducharme. Aunque si me dejas me quedo un ratito aquí.
Ángela: Anda tonto ve a ducharte o no nos dará tiempo.
Blas: Claro *me beso*
Él fue a ducharse y yo aproveche para vestirme. Cuando acabe me peine y deje mis rizos sueltos. Solo me recogí un poco el flequillo. Me maquille un poco, no mucho ya que yo no me suelo maquillar demasiado. Cuando Blas entro en el cuarto ya vestido y todo, yo ya estaba lista.
Blas: Que guapa *me beso*
Ángela: Gracias, tu tampoco te quedas atrás eh.
Blas: Anda vamos que son ya las nueve y por lo que dijiste antes esta un poco lejos.
Ángela: Si, voy a avisar a mi hermano.
Salimos al pasillo y me quede en la puerta del cuarto de mi hermano.
Ángela: ¡ÁLVARO NOS VAMOS!
Álvaro: Vale tranquila no chilles.
Blas: Vamos a llegar tarde.
Ávaro: Vamos cuñado.
Ángela: Se lo voy a decir a papá. Id bajando.
Blas: Vale *sonrió*
Ellos bajaron al portal y yo le dije a mi padre que nos íbamos Que seguramente llegaríamos tarde y que mi hermano vendría con nosotros. Me dijo que estaba bien y que me fuera. Entonces baje y allí estaban los dos esperándome. Salimos de allí y fuimos a donde habíamos quedado. Cuando llegamos solo faltaban María y Álvaro, pero no tardaron mucho en llegar. Entramos y nos sentamos. Al poco tiempo ya nos habían traído la bebida.
Ángela: Tengo curiosidad. Llamadme cotilla pero, ¿qué tal os ha ido a todos?
Bea: Lo nuestro es muy largo. Así que sera mejor que empecéis vosotros.
María: Yo le he tenido que explicar a mis padres quien es Álvaro, No se creían que formara parte del grupo.
Álvaro: Les tuve que enseñar el disco para que se lo creyeran *rió*
Marta: Los mio si sabían quien era David. Ademas creo que se han llevado bastante bien.
David: Pues si, son muy simpáticos. La verdad es que no me puedo quejar.
Blas: ¿Y vosotros? *miro a Carlos y Dani*
Dani: Hemos conocido a todo la familia.
Ángela: ¿A toda? Lo dudo mucho. Esa familia nunca tiene fin.
Alba: Si, pues han conocido hasta a la zorra de mi prima.
Bea: Alba.
Alba: ¿Qué? Es verdad, es una zorra. Así de claro.
Ángela: Adivino. ¿Es tu prima Aza?
Alba: Pues si.
Carlos: Pues a mi me ha caído bien.
Alba: ¿¡Qué!? *lo miro mal*
Carlos: Si, se le ve simpática y...
Dani: Tio calla anda.
Ángela: ¿Le habéis dicho lo del embarazo?
Alba: No, pensaba decírselo mañana en la comida. Estarán mi padre y mi madre y sera más fácil.
Acabamos de cenar. Decidimos ir a tomar algo a un bar del centro. Íbamos todos andando. Antes note que a Alba no le sentó muy bien lo que dijo Carlos y por eso cambie rápido de tema. Pero ahora voy a hablar con ella, a ver que tal. Me acerque a ella y le cogí del brazo.
Alba: ¿Qué pasa?
Ángela: Te ha sentado mal lo de antes ¿verdad?
Alba: Pues un poco si, la verdad. Sabes perfectamente que no la aguanto. Le tengo asco, y mucho. Para mi es como si no fuera de la familia.
Ángela: Bueno tranquila, eso él no lo sabe. Es lógico, seguro que no lo ha hecho queriendo.
Alba: Ya lo se *se toco la tripa*
Ángela: ¿Qué pasa?
Alba: Nada, he notado algo raro, pero seguro que no es nada.
Ángela: ¿Estas segura? No quiero que vuelva a pasar lo de la otra vez.
Alba: Estoy muy segura. No pasara nada.
Ángela: Por cierto, estas muy guapa.
Alba: Gracias, pero tu esta muchísimo más guapa. Esos tacones son impresionante.
María: Chicas.
Ángela: Si.
Marta: Vamos a hacernos una foto las cinco.
Ángela: Venga esa foto.
Nos hicimos la foto y la subieron a twitter e instagram. La verdad es que íbamos todas muy bien vestidas.
Bea iba así:
Marta iba así:
Alba iba así:
María iba así:
Llegamos al local y había bastante gente. Entramos y buscamos alguna mesa libre. Gracias a dios la encontramos. Las chicas y yo conocíamos a los de la mesa de al lado. A mi hermano lo perdí de vista poco después de entrar. Supongo que habría visto a algún amigo suyo o algo. Los chicos fueron a pedir las bebidas. Entonces vi como una chica rubia se acercaba a Carlos y no me gusto nada. Que no me llevara del todo bien con él no significaba que no lo pudiera "controlar" como la amiga que soy de Alba. A parte todos sabemos que a Carlos siempre le gustaron las rubias. Aunque siempre hay una excepción en este caso mi amiga. Vi como hablaban y decidí levantarme y acercarme a ellos y abrazar a Carlos. Muy raro en mi, ya lo se, pero hay que meterse en el papel.
Ángela: Hola *sonreí*
Carlos: ¿Qué haces? *susurro*
Ángela: Evitar que esta noche duermas en el sofá.
X: Hola, soy Aitana. ¿Tu eres?
Ángela: Yo soy Ángela, la cuñada de Carlos.
Aitana: ¿Tienes hermano?
Carlos: Esto... no.
Ángela: No, tiene una novia muy guapa a la que quiere mucho. Vamos mi hermana.
Aitana: Oh entiendo. Bueno encantada de conoceros. Pasarlo bien y bueno... adiós.
Carlos: Adiós.
La chica se fue y Carlos se quedo mirándome.
Ángela: ¿Qué?
Carlos: ¿Desde cuando tengo guardaespaldas?
Ángela: Desde que no quiero ver mal a Alba porque una rubia tonta se acerque a ti y se te caiga la baba.
Carlos: No se me caía la baba.
Ángela: Reconoce que un poco si. Tienes debilidad por las rubias, y no lo niegues.
Carlos: Tienes razón. Bueno volvamos con los demás.
Volvimos a la mesa y nos sentamos. Todos empezaron a reírse cuando nos acercamos.
Ángela: ¿Qué nos hemos perdido?
Blas: Nada, nos reíamos de vosotros dos.
Alba: Hemos visto lo que hacías para que la tipa esa se fuera.
Carlos: Le ha dicho que era mi cuñada *rió*
Álvaro: Sinceramente hacéis una pareja un tanto curiosa *rió*
Todos empezamos a reírnos Su gracia había tenido, la verdad. Pasamos una buena noche. Algunos bebieron más que otros. Sobre la una de la madrugada volvimos a casa. Mi hermano iba un poco afectado. Pero aun sabia lo que hacia. Yo me quite los tacones antes de entrar para no hacer mucho ruido. Entramos y me fui a mi habitación con Blas. Todo fue entrar me tumbe en la cama, con la ropa y todo.
Blas: ¿Estas cansada?
Ángela: Un poquito.
Blas: ¿Muy muy cansada? *se acerco a mi*
Ángela: Según para lo que sea.
Blas: ¿Para esto lo estas? *me beso*
Ángela: Creo que no *reí*
Blas: Entonces si sigo no te apartaras, ¿verdad?
Ángela: No me apartare. Así que ya sabes lo que tienes que hacer.
Empezó a besarme con fuerza. Yo poco a poco fui quitandole la camiseta. Él se quedo mirándome Sabia que estaba deseando de que llegara este momento y lo entiendo. Siendo sincera yo también tenia ganas. Empezó a quitarme la ropa hasta que me quede casi desnuda. Yo hice lo mismo con él. Nuestra piel se rozaba y notaba el calor de su cuerpo. Algo que me gustaba bastante. Note como me quitaba la ropa interior. Mientras yo me deshacía de la suya. Se levanto un momento para coger un preservativo. Mire atenta como se lo ponía Una vez lo tenia puesto lo agarre y me puse sobre él. Me miraba como me recogía el pelo para después hacer lo que pensábamos hacer. A la mañana siguiente me desperté cuando escuche la puerta de casa cerrarse. Blas seguía durmiendo. Después de lo de anoche estaba algo cansado. Me quede mirando como dormía Es tan perfecto. Le acaricie la mejilla y abrió los ojos.
Blas: Buenos días preciosa *sonrió*
Ángela: Buenos días dormilón *le bese*
Blas: ¿Has dormido bien?
Ángela: Perfectamente, ¿y tu?
Blas: Más que eso *me abrazo*
Ángela: Creo que es hora de desayunar. Ademas mis padres han salido.
Blas: Claro, vamos a vestirnos.
Nos levantamos y nos vestimos. Yo me puse el pijama, luego me cambiaría. Salí y deje a Blas vistiéndose. Fui a la cocina y allí estaba mi hermano con cara de zombie.
Ángela: Buenos días Álvarito.
Álvaro: Buenos días enana. Valla dolor de cabeza.
Ángela: Lógico si te pasaste anoche un poquito bastante.
Álvaro: Sabes que cuando me junto con Alba no paro.
Ángela: Eso no es excusa. Ella no bebió nada.
Álvaro: ¿No bebió? ¿Qué la pasa? Si ella le gusta más una copa que el tonto un lápiz.
Ángela: Ya lo se, pero ahora no puede beber. Esta embarazada.
Álvaro: ¿Qué esta embarazada?
Ángela: Si embarazada. ¿No lo sabias?
Álvaro: No que va.
Ángela: Pero si estuvimos hablando de ello en la cena.
Álvaro: Es que yo estaba hablando con mi tocayo y no me entere muy bien.
Blas: Buenos días *dijo entrando*
Álvaro: Buenos días. Yo me voy, he quedado. Luego nos vemos.
Ángela: Vale, hasta luego.
Mi hermano se fue y nos dejo solos. Empezamos a desayunar entre tonterías y risas. Nos lo estábamos pasando muy bien. Estos momentos me encantaban. Quiero estar así siempre. Con él, el hombre de mi vida. Al que quiero con locura. Al que nunca pensé que conocería y ahora no podría vivir sin él.





No hay comentarios:
Publicar un comentario